Den Bosch, llamada también ‘s-Hertogenbosch, es una ciudad amurallada histórica que ha conservado su carácter medieval. Muchos lugares son todavía hoy en día vestigios vivos de su glorioso pasado. Las murallas de la ciudad y los bastiones de la fortaleza ‘s-Hertogenbosch datan de los siglos XVI y XVII, y están prácticamente intactos. Dos ríos atraviesan la ciudad, el Dommel y el Binnendieze.
Una de las principales atracciones de la ciudad es la Catedral de San Juan, en estilo gótico. Asimismo, la ciudad cuenta con numerosos museos, como, por ejemplo, el Museo Municipal (Stedelijk Museum, en neerlandés), centrado en al arte y el diseño contemporáneos, y el Museo del Carnaval. Por nada del mundo debes dejar de visitar el Centro de Arte de Jerónimo Bosch, dedicado al habitante más famoso de Den Bosch, el pintor del siglo XV conocido como el Bosco.
Den Bosch es conocida por ser una ciudad idónea para ir de compras. La vitalidad que se respira se hace patente en la gran cantidad de bares, cafés y restaurantes. Una de las especialidades gastronómicas de la ciudad es el bossche bol. No puedes visitar Den Bosch y no probar este delicioso pastelito.