Los holandeses, tras las temperaturas que han rondado los -10°C durante la mayoría de las noches de la semana pasada, esperan entusiasmados la celebración del Elfstedentocht o Carrera de las Once Ciudades, el evento de patinaje más prestigioso del mundo. Siempre que el espesor del hielo lo permita, la Asociación de las Once Ciudades de Frisia (Koninklijke Vereniging De Friese Elf Steden) está considerando la organización del famoso evento en los próximos días. Como su propio nombre indica, la carrera atraviesa 11 ciudades de la provincia de Frisia, lo que la convierte en la competición de patinaje más grande del mundo, atrayendo normalmente a más de 16,000 patinadores.
La primera Carrera de las Once Ciudades tuvo lugar en 1909. Desde entonces la carrera se ha celebrado sólo 15 veces en total. El recorrido tradicionalmente empieza y termina en Leeuwarden, la capital de la provincia de Frisia. Las otras diez ciudades por las que transcurre el trayecto son: Sneek, IJlst, Sloten, Stavoren, Hindeloopen, Workum, Bolsward, Harlingen, Franeker y Dokkum. La línea de meta del circuito es el molino llamado Bullemolen situado en la ciudad de Leeuwarden.
Las ediciones más recientes de la Carrera de las Once Ciudades han tenido lugar en 1985, 1986 y 1997. En el año 1986 el propio príncipe heredero de Holanda participó en la carrera bajo el nombre de W.A. van Buren. El record de mejor tiempo en la realización del recorrido lo registró en 1985 el patinador profesional holandés Evert van Benthem. Completó los 200 kilómetros en 6 horas y 47 minutos.
Como el tiempo en Holanda no permite muchas veces patinar, el recorrido de la Carrera de las Once Ciudades puede ser también realizado en bicicleta, barco, sobre patines de ruedas, a pie o en coche.
Frisia posee la mayor extensión de lagos interiores interconectados de Europa, cuenta con numerosos bosques, playas y praderas, y es la provincia ideal para ciclistas y peatones por igual. Pero también tiene mucho que ofrecer a los entusiastas de los deportes acuáticos. Por ello no es casualidad que esta provincia se ubique en los primeros puestos de rankings de atracción turística.
La riqueza de la diversidad cultural y de los paisajes frisones proporciona una gran variedad de oportunidades de recreación.
Tierra y mar tienen un lugar de encuentro en el noreste de Frisia. Esta parte de la provincia es generalmente conocida como Lauwersland. Los pueblos en esta parte de la provincia se caracterizan por su tranquilidad y las marismas vírgenes Wadden y el Parque Nacional Lauwersmeer son piezas únicas de los Países Bajos. El área de Wadden está incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
El noroeste de la porvincia de Frisia tiene también un caracter muy personal con muchas posibilidades para realizar actividades recreativas. Su paisaje está formado por canales y lagos. Cuenta además con antiguas ciudades y extensas praderas y ofrece múltiples posibilidaes para el ciclismo, el senderismo y la navegación. En esta zona se pueden encontrar frondosos bosques, acogedore pueblos e interersantes museos.
En el Suroeste de Frisia, los bosques de Gaasterland ofrecen una combinación de praderas ondulantes con unas impresionantes vistas al lago Ijsselmeer. Sus visitantes podrán admirar imponentes avenidas arboladas pobladas con hayas centenarias y disfrutar de varias rutas encantadoras. Una de estas rutas es la Aldfars Erfroute, un recorrido histórico por el patrimonio de Frisia.
La provincia tiene cuatro parques nacionales : Lauwersmeer, Schiermonnikoog, Drents-Friese Wold and Alde Faenen. Todos ellos abiertos al público.
Se hablan dos idiomas en Frisia: el holandés y el frisón. Los frisones están muy orgullosos de su idioma, que es hablado por casi el 74 % de la población de esta provincia. El frisón tiene más de 1500 años de antigüedad y está reconocido oficialmente como segunda lengua oficial de Holanda.
Frisia ofrece a los entusiastas del los deportes acuáticos números eventos dentro o fuera del agua. Uno de ellos es el skûtsjesilen, la regata anual que se celebra en los lagos de Frisia, en la que los Friesian beurtschepen (barcos lanzadera) compiten entre sí durante catorce días para convertirse en campeón.
Cada verano se celebra el Sneekweek, el mayor evento acuático de interior. Aunque se centra principalmente en la navegación, también tiene mucho que ofrecer a quienes no se dedican a los deportes acuáticos. En torno a él se celebran un mercadillo, una feria del libro, una feria de atracciones y un festival de música.
Otra larga tradición asentada en la provincia de Frisia es el fierljeppen, que consiste en un salto en polea a través del agua.
El Beerenburg es la auténtica bebida frisona realizada con a base de ginebra con hierbas. No hay pub en la provincia que no sirva esta famosa bebida. Varias destilerías ofrecen visitas guiadas para ver cómo se fabrica esta bebida de hierbas con un 30% de alcohol, aunque los ingredientes secretos no son dados a conocer.
La provincia de Frisia ofrece una amplia variedad de opciones de alojamiento. Además de hoteles, apartamentos y bungalós, existen muchas granjas que ofrecen Bêd & Brochje (Bed & Breakfast). Otras formas originales de pasar la noche en Frisia son dormir en un faro, en un bote salvavidas, en una grúa del muelle o en un barril de vino.