La Estación Central de Ámsterdam se inauguró en 1889. El diseño de la mayor parte del complejo corrió a cargo del arquitecto Pierre Cuypers y del arquitecto e ingeniero Dolf van Gendt.
Al igual que muchos otros edificios de Ámsterdam, la Estación Central se construyó sobre pilastras de madera, que en un principio provocaron varios hundimientos. Más de un siglo después, es una de las estaciones más fiables y transitadas de Holanda, y por ella pasan cada día unos 300.000 viajeros.
La Estación Central de Ámsterdam se caracteriza por las naves abovedadas de las vías. La nave más grande tiene 45 metros de ancho. Con posterioridad se añadieron ornamentos a las armaduras de cubierta y las fachadas.
Está previsto que en 2013 finalicen las obras de reestructuración de la Estación Central y los alrededores que están realizándose en estos momentos. Una vez finalizada esta operación, la Estación Central de Ámsterdam será digna de ser considerada una estación de trenes de primera fila mundial.
Aunque no tomes un tren que pase por la Estación Central de Ámsterdam, es fácil llegar a este animado edificio histórico. Todos los tranvías, los metros y los autobuses paran aquí.