Maastricht es una ciudad fantástica con numerosas estructuras y plazas históricas. Pero hay un lugar concreto que no puedes pasar por alto bajo ningún concepto: la plaza Vrijthof. Esta plaza ha atraído a la gente desde la Edad Media, cuando los peregrinos acudían a visitar el sepulcro de San Servacio. En nuestros días, la plaza Vrijthof es conocida por sus cafeterías al aire libre y los eventos que se celebran en ella.
La plaza Vrijthof es una bonita plaza situada en el centro de Maastricht, totalmente adoquinada y rodeada de árboles. Muchos restaurantes y cafés agradables circundan la plaza. Junto a la plaza Vrijthof se encuentra la Basílica de San Servacio, una catedral románica que esconde criptas y tesoros.
Durante el verano, puedes disfrutar de las terrazas de los cafés de la plaza Vrijthof. Degusta una de las numerosas variedades de cerveza que se sirven en Maastricht o prueba una porción de vlaai limburguesa, una tarta de fruta muy apreciada entre los holandeses.