Comiendo en compañía

Denise Kortlever, lunes 29 de julio de 2013 , 118 Visitas

Comiendo en compañía

El aspecto social de la comida cada vez es más importante. Examinamos las ideas holandeses para compartir comida, conocer a gente nueva y aprender de otras culturas gastronómicas.

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Estamos conectados con todo el mundo por Internet y los medios sociales. Pero al mismo tiempo la gente sigue buscando el contacto personal, “auténtico”. Queremos conocer a nuestros vecinos, comer con gente nueva e interesante y probar lo mejor de otras culturas. Compartir la comida puede ser la manera definitiva de conectar con los demás.

En primavera y verano ‘Buitengewoon in het land’ sirve cinco platos para compartir en largas mesas (para unas 70 personas), en medio de un campo o un viñedo. La comida se prepara con productos de temporada de productores locales, y el lugar sólo se revela en el último momento. También se mantiene en secreto qué vas a comer y quiénes serán tus compañeros de mesa. El objetivo final es crear reuniones inolvidables para conocer a personas nuevas, hablar con productores entusiastas y entender realmente la historia de lo que estás comiendo.

‘Lovefood’ inauguró su sede en Ámsterdam el verano pasado, y organiza brunches informales en lugares secretos de Ámsterdam. Su fundador Jason Hartley cree que hay platos con los que mantenemos una conexión emocional, y que sus variaciones culturales nos suelen resultar familiares. Los fines de semana, Lovefood HQ ofrece un menú desayuno/almuerzo (el “brunch”) con platos como ‘The Beast’ (desayuno inglés con salchichas caseras y bacon holandés curado a mano) o ‘Yancakes’ (esponjosas tortitas con compota de arándanos y jarabe de arce). Los domingos, tú y tus acompañantes podéis redondear la semana con un rosbif tradicional a la inglesa.

Cada vez hay más conceptos holandeses de restauración que ofrecen la oportunidad de saborear platos creados por otras personas, o de compartir las propias habilidades culinarias. Por ejemplo, mercados online como ‘Thuisafgehaald’, donde la gente puede ofrecer su comida casera a sus vecinos. Es una manera de aprovechar los recursos, convencer a la gente de probar platos nuevos y generar más interacción local. ¡Compartir es amar, especialmente si además está rico!

Lovefood HQ, Koggestraat 1, Amsterdam

Estamos conectados con todo el mundo por Internet y los medios sociales. Pero al mismo tiempo la gente sigue buscando el contacto personal, “auténtico”. Queremos conocer a nuestros vecinos, comer con gente nueva e interesante y probar lo mejor de otras culturas. Compartir la comida puede ser la manera definitiva de conectar con los demás.

En primavera y verano ‘Buitengewoon in het land’ sirve cinco platos para compartir en largas mesas (para unas 70 personas), en medio de un campo o un viñedo. La comida se prepara con productos de temporada de productores locales, y el lugar sólo se revela en el último momento. También se mantiene en secreto qué vas a comer y quiénes serán tus compañeros de mesa. El objetivo final es crear reuniones inolvidables para conocer a personas nuevas, hablar con productores entusiastas y entender realmente la historia de lo que estás comiendo.

‘Lovefood’ inauguró su sede en Ámsterdam el verano pasado, y organiza brunches informales en lugares secretos de Ámsterdam. Su fundador Jason Hartley cree que hay platos con los que mantenemos una conexión emocional, y que sus variaciones culturales nos suelen resultar familiares. Los fines de semana, Lovefood HQ ofrece un menú desayuno/almuerzo (el “brunch”) con platos como ‘The Beast’ (desayuno inglés con salchichas caseras y bacon holandés curado a mano) o ‘Yancakes’ (esponjosas tortitas con compota de arándanos y jarabe de arce). Los domingos, tú y tus acompañantes podéis redondear la semana con un rosbif tradicional a la inglesa.

Cada vez hay más conceptos holandeses de restauración que ofrecen la oportunidad de saborear platos creados por otras personas, o de compartir las propias habilidades culinarias. Por ejemplo, mercados online como ‘Thuisafgehaald’, donde la gente puede ofrecer su comida casera a sus vecinos. Es una manera de aprovechar los recursos, convencer a la gente de probar platos nuevos y generar más interacción local. ¡Compartir es amar, especialmente si además está rico!

Lovefood HQ, Koggestraat 1, Amsterdam

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