Arquitectura en el IJ

Jeroen Apers, dinsdag 5 maart 2013

La mayoría de los visitantes de nuestra ciudad van directamente desde la Estación Central a la plaza del Dam, los canales o la plaza de los museos (Museumplein). Es una lástima, porque si sales por la parte de atrás de la estación podrás disfrutar de una vista impresionante del IJ, el lago que separa el centro de la ciudad del norte de la misma. En sus orillas ha surgido en los últimos años una interesante arquitectura.

El difícil no ver el nuevo Museo del Cine EYE, diseñado por los austríacos Delugan & Meissl. Con sus muros inclinados, este singular edificio de la orilla norte se diseñó para que pareciera una gigantesca ostra. Cerrado en su mayor parte (para poder ver películas), su vestíbulo ofrece una auténtica joya: una fenomenal vista de las riberas de la ciudad y de los barcos navegando. Se ha convertido en el lugar propicio para una cena romántica al atardecer, sobre todo porque su restaurante es tan impresionante como la vista que se puede disfrutar desde él.

Desde la estación otro ferry te lleva al NDSM. Cuando este antiguo astillero quedó obsoleto en los años ochenta fue reclamado por artistas y empresas creativas. El enorme edificio es una inmensa estructura de metal que ahora acoge a diversos y creativos emprendedores. Los terrenos del astillero son escenario de una amplia variedad de eventos culturales durante todo el año, como el festival de teatro 'Over het IJ’ o el festival de disfraces.

Vuelve a cruzar el IJ y llegarás a los muelles del Houthaven, donde está la Isla REM. Durante años, esta antigua plataforma petrolífera estuvo en medio del Mar del Norte, e hizo historia como estación de radio pirata. Cuando la plataforma ancló definitivamente en el puerto de Ámsterdam, los DJs dieron paso a una brigada de cocineros profesionales. La vista de la ciudad es fantástica… ¡siempre y cuando no te asusten las alturas!

Tu viaje finaliza en la parte este de la Estación Central, en el puerto interior Oosterdok, donde se construyó la nueva Biblioteca Municipal de Ámsterdam. Aquí no hay aburridas salas de lectura con interminables filas de libros, sino un centro multimedia de alta tecnología donde podrás consultar una infinita selección de libros, revistas, películas y música. Y si no eres un “ratón de biblioteca” pero te gusta la arquitectura moderna, no dejes de subir en el ascensor, porque el edificio está lleno de vistas sorprendentes. Termina tu recorrido con una visita al restaurante-bufet que hay en el último piso, con una maravillosa panorámica de la antigua arquitectura de la ciudad. ¡Que te diviertas!