Más que un simple concierto de jazz

Marloes Tervoort, dinsdag 4 juni 2013

Tradicionalmente, La Haya era el escenario del más importante e internacional festival de jazz de Holanda. Cuando North Sea Jazz se mudó a Rotterdam en 2006, los aficionados al festival tardaron un tiempo en acostumbrarse. Aunque ambas ciudades están bastante cerca una de otra, su ambiente es muy diferente. Además, el festival estaba tan unido a la ciudad de La Haya, que hubo que recrear su tradición en Rotterdam.

Pero ahora, siete años más tarde, parece que las bases del festival ya se han asentado. Sigue siendo muy popular entre los aficionados al jazz, y además ha conseguido atraer a un público más variado. Algo muy normal si tenemos en cuenta los grandes nombres que aparecen cada año en el programa: Alicia Keys, Seal, Lenny Kravitz, Erykah Badu, Van Morrison y Adele, por nombrar unos cuantos. Así que no es raro que las entradas se agoten enseguida.

Yo he ido al festival varias veces y he visto a algunas de las estrellas mencionadas, gracias a un amigo que trabaja detrás del escenario. Y menos mal, porque las entradas no son precisamente baratas. Además del ticket de entrada, que es bastante caro (79 euros por 1 día, y 169 euros por una entrada combinada de 3 días), las bebidas y la comida tienen unos precios muy elevados. ¡Aunque en vez de patatas fritas y cerveza, te dan ostras y champán!

Para mí, el punto culminante del festival del año pasado fue Prince (¡Prince!), con un espectáculo impresionante, en una sala llena hasta los topes, y con un público totalmente entregado y disfrutando de sus mayores éxitos. Después del concierto oí que algunas personas se quejaban de la mala calidad del sonido, pero en mi opinión, o habían tomado poco champán, o demasiadas ostras.