Voyeurismo culturalmente correcto

Marloes Tervoort, domingo 20 de octubre de 2013

Los ciudadanos de la capital están orgullosos de “su” IDFA, fundado en 1988 en un intento de ‘impulsar la cultura del documental a nivel nacional e internacional’. Hay que comprar las entradas con mucha antelación pero, por suerte, tengo un amigo que todos los años me envía una lista de lo más interesante, así que lo único que tengo que hacer es apuntarme. Después mi amigo me saca las entradas para esas joyas del programa.

Holanda es el país de los documentales. Autores como Michiel van Erp ofrecen una visión impactante y casi voyeurista de la cultura holandesa. Van Erp se ha hecho un nombre con documentales sobre nuestra cultura nacional, como Pretpark Nederland (Parque de atracciones Holanda) y Welkom in Nederland (Bienvenidos a Holanda). Muchos cineastas holandeses, como Johan van der Keuken, John Appel y Renzo Martens se hicieron famosos gracias al IDFA. También hay mucho que ver para los que no hablan holandés, porque una gran parte del IDFA está reservada para los documentales internacionales.

Por suerte, Ámsterdam tiene también muchas salas de cine de autor donde ponen documentales el resto del año. Mis favoritos son Rialto, Kriterion, Studio K y Cinecenter, con un ambiente un tanto alternativo y berlinés.

Desde 2012, el IDFA se celebra en un lugar fantástico: el Instituto Cinematográfico EYE. Este interesante museo del cine y el teatro es un lugar de obligada visita para los entusiastas del cine durante todo el año. Y si ya has visto suficientes películas y quieres huir de la oscuridad, reserva una mesa en su restaurante, con una comida magnífica y una vista extraordinaria de la ciudad. Es el sitio más adecuado para reflexionar sobre todo lo que has visto mientras disfrutas de la puesta de sol y de una buena copa de vino.