El este histórico

La parte oriental de los Países Bajos acoge numerosos castillos, mansiones y plazas, así como otras estructuras impresionantes que datan de un próspero periodo medieval. El paisaje rural la convierte en una de las zonas más atractivas del país y también en una de las más populares entre ciclistas y apasionados del senderismo. 

Achterhoek

Achterhoek es sinónimo de castillos. El paisaje de Güeldres está salpicado de docenas de casas de campo que antes pertenecían a la nobleza. Algunas se construyeron inicialmente como fortificaciones durante la Edad Media, mientras que otras se erigieron como viviendas de lujo durante los siglos XVII y XVIII. Tanto en estas fincas como en los alrededores, y también en las granjas o incluso en diferentes cascos históricos de las ciudades, podrás ver magníficos jardines. 

La región de Achterhoek se encuentra en el este de los Países Bajos. Durante los últimos años se han trazado muchas rutas para practicar el ciclismo, el senderismo o el patinaje en línea, lo que resulta fantástico, porque las condiciones de esta zona son idóneas. Las carreteras poco transitadas se combinan con superficies llanas y un paisaje variado.

Las ciudades hanseáticas holandesas

La Liga Hanseática, una federación de ciudades principalmente alemanas que desarrolló sus propias leyes, reglamentos y otras políticas para fomentar el comercio, logró una gran influencia durante el reinado de Felipe II. Varias ciudades holandesas, entre las que se encuentran Deventer y Zwolle, se sumaron a la federación. Gracias al intercambio comercial de la Hansa, los holandeses ampliaron sus conocimientos sobre la construcción de barcos y los mercaderes amasaron fortunas vendiendo sus productos de lujo. Durante esa época también prosperaron las artes. Esto situó a los Países Bajos como una región muy apetecible para los gobernantes del momento.

Las ciudades hanseáticas holandesas fueron Hasselt, Kampen, Zwolle, Hattem, Deventer, Zutphen y Doesburg. Una de las mejores formas de descubrir la Hansa holandesa es visitarla a pie. Sigue el curso del río IJssel y podrás disfrutar de los paisajes naturales y muchos emblemas culturales. Una de las pistas más populares es la ruta pedestre de las ciudades hanseáticas.