La zona de Wadden

La zona de las Wadden holandesas

Entre la ciudad de Den Helder en Holanda y la de Esbjerg en Dinamarca se encuentra una zona de importancia natural sin parangón. El Mar de Wadden es un mundo aparte, un mundo con dos caras, gobernado alternativamente por la marea alta y la marea baja, por la arena y el agua. Igual que las perlas de un collar, unas cincuenta islas e islotes protegen el poco profundo Mar de Wadden. El collar comienza con las cinco islas Wadden holandesas, perlas que tienen cada una un ambiente y un carácter propios. Cinco islas; cinco oportunidades de pasarlo genial.

La marea alta y la marea baja

El Mar de Wadden rebosa vida. Dos veces al día, las corrientes de la marea alta traen el agua del mar del Norte, rico en sedimentos y plancton, una gran parte de los cuales se queda en la arena cuando baja la marea. Además, las aguas poco profundas del Mar de Wadden se calientan enseguida en verano. De ese modo, las algas pueden crecer con rapidez. Son la base de una gran abundancia de alimento que nutre a los habitantes del mar de Wadden: incontables peces, aves y focas.

Las islas Wadden

Al igual que el Mar de Wadden, las cinco islas del mismo nombre rezuman vida. Hay vida salvaje en abundancia, aunque en las islas también podrás encontrar cultura, deporte y agradables terrazas. En todas las islas predominan los espacios tranquilos y abiertos, las playas y las dunas, una flora y una fauna exuberantes, los cielos abiertos y unas vistas que se extienden varios kilómetros a través del mar del Norte y el Mar de Wadden. Además, Texel, Vlieland, Terschelling, Ameland y Schiermonnikoog tienen cada una unos paisajes y unas especialidades característicos. ¿Y si no puedes decidir cuál prefieres visitar? Gracias a las excelentes conexiones por barco, puedes visitarlas todas, una detrás de otra.