El parque de las dunas holandés

17 de julio de 2019

En la costa del Mar del Norte, entre las playas y el interior, se encuentra tejido en estrecha conexión con las grandes ciudades (se puede llegar a La Haya en tranvía), al Parque Nacional Hollandse Duinen (Parque Nacional de las Dunas Holandesas).

Los Países Bajos deben su existencia a estas dinámicas dunas. Es el lugar donde el mar se encuentra con la tierra y la naturaleza se encuentra con la ciudad. Un lugar donde la naturaleza, el arte y la cultura se funden en la zona más densamente poblada de los Países Bajos, donde también es posible detectar un sello totalmente holandés: La yuxtaposición de paisajes naturales y artificiales, que hace que esta área sea absolutamente "holandesa".

Este paisaje se formó hace más de 5000 años, a raíz del aumento del nivel del mar. Es un lugar donde algunas partes de la historia holandesa aún son visibles y perceptibles. Los ejemplos incluyen los antiguos tanques de agua de las torres, las viviendas de los antiguos países o los restos del Muro Atlántico, la línea defensiva construida por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial para evitar las invasiones del mar.

El hombre ha jugado y continúa desempeñando un papel vital para mantener vivas las dunas holandesas. La pesca, el cultivo de bulbos, la extracción de agua, la agricultura y la construcción de invernaderos son solo algunos ejemplos de la actividad humana. Esta área ha logrado crecer gracias a las siempre nuevas iniciativas y aprovechando oportunidades y oportunidades únicas. Esto se refleja en soluciones de ingeniería inteligentes, como los estacionamientos ocultos bajo las dunas en Katwijk y la protección costera como el Motor de Arena, que protege con arena artificial la costa holandesa.

Con más de 6800 especies, la biodiversidad del parque es enorme: las dunas son un entorno absolutamente necesario para la supervivencia de plantas y animales. El parque es una combinación de bosques, dunas y campos de flores. Con más de 4.500 hectáreas de preciosa naturaleza, 36 kilómetros de playa, docenas de maravillosos pueblos, impresionantes campos de tulipanes, casas señoriales e innumerables museos y edificios históricos, el Parque ofrece una sensación de total libertad.

En el interior, podrá relajarse y recargar las pilas con diferentes alojamientos y actividades.  Desde escuelas de surf donde alquilar todo lo que necesita para embarcarse en una aventura y desafiar las olas, a los numerosos museos, destino para los amantes del arte antiguo y moderno, el parque cuenta con diversas ofertas culturales y deportivas.

Los amantes de la naturaleza por su parte, pueden visitarlo acompañados por expertos guardas forestales que revelan con todo detalle la fauna y flora del parque nacional.

Más información:
www.nationaalparkhollandseduinen.nl