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Agua

¡Comienza aquí!

Los Países Bajos, la vida con el agua

Hay una esencia recurrente que fluye por la historia de los Países Bajos y que une a su gente: el agua.  Desde las tribus mesolíticas que cazaban en canoas hasta exploradores que se embarcaron más allá de los límites del mundo conocido, el agua siempre ha dado forma a los Países Bajos y a su gente. A pesar de que Plinio el Viejo los describió como "una tierra miserable que se inunda dos veces al día", los holandeses consiguieron con éxito transformarlos en una de las naciones más prósperas. El agua les da vida y no pueden vivir sin ella.
Ya sea una vida dedicada a navegar el mundo, navegar por canales idílicos o pescar, la relación de los holandeses con el agua es conocida y respetada internacionalmente. Esto no es un amor ordinario: es un vínculo forjado por la historia a lo largo de multitud de generaciones; un vínculo que se refuerza con cada día que pasa. El flujo del agua les ha convertido en lo que son ahora: por ese motivo crean la primera red de transporte público utilizando barcos de pasajeros para viajar por el paisaje intransitable del siglo XVII, y que inspira sus grandes eventos culturales, como el Elfstedentocht (Carrera de las Once Ciudades), una carrera de patinaje sobre hielo por los canales helados. Es más, vivir con el agua también demuestra el carácter directo y pragmático de los holandeses: para sobrevivir tuvieron que trabajar juntos y tomar decisiones. Esta estrategia tiene hasta su propia palabra acuática en holandés: poldermodel.

El agua no solo se extiende sobre la vida de los holandeses, se extiende por el país mismo: una quinta parte de la superficie del país es agua. La relación de los holandeses con el agua es una relación de equilibrio, una cuestión de vida o muerte. La atesoran, pero tuvieron que luchar contra ella para conquistar cada pedacito de tierra en la que viven ahora. Ya en el siglo XIV, estábamos recuperando tierra en la que vivir. En la actualidad seguimos haciéndolo no solo para ayudar a que la naturaleza prospere, sino también para construir ciudades y pueblos modernos. Casi una tercera parte del país se encontraría bajo el nivel del mar, y la mitad estaría inundada si no tuviera sus paisajes impresionantes de zanjas, canales, lagos, ríos, molinos, pólderes y diques.

Si tienes la suerte de visitar los Países Bajos, verás inmediatamente pruebas de esta relación especial. Además de los canales que serpentean por las calles y las casas flotantes amarradas en ellos, también hay molinos monumentales, reservas naturales ricas en agua, estaciones de bombeo históricas, preciosas playas, magníficos museos y Patrimonios Mundiales de la UNESCO que descubrir. Así que ven de viaje con los holandeses y déjate inspirar por su relación especial con el agua.

Sabías que?

¡Hay más de 10.000 casas barco en los Países Bajos!

Cultivo de carrizos en los humedales holandeses

Uno de los lugares más hermosos de los Países Bajos es el Parque Nacional Weerribben-Wieden, un paraíso bucólico repleto de abundante naturaleza, bulliciosas granjas y edificios históricos. En este parque, entre los canales y ríos repletos de barcos, los carriles bici y las casas antiguas con tejados de paja, se encuentra la casa de Johan e Yfke de Dood, una familia de cultivadores de carrizos cuyos ascendientes labraron la tierra durante siete generaciones.

“El agua siempre ha formado parte de mi vida”, nos explica Johan mientras toma una taza de café en el área educativa de su empresa familiar. “Esta zona de humedales contiene una rica historia para mí y mis ancestros”. Los humedales a los que se refiere es el Parque Nacional Weerribben-Wieden —el pantano más grande del noroeste de Europa—, donde lagos, estanques y canales preciosos se intercalan con turberas, juncales y bosques. “Para mí es como estar de vacaciones todos los días”, añade Johan, “Es tan hermoso este lugar. Trabajamos en unas tierras preciosas. Y hay multitud de animales y plantas especiales”.

El agua también hace que todos los días sean diferentes para la familia De Dood. “El agua nunca se detiene y nunca se mueve de la misma manera”, nos explica Yfke. “Puede ser tranquila o devastadora. Cuando el Zuiderzee todavía existía, hubo varios diques que se rompieron, lo que dio forma a la zona en la que vivimos ahora. Esto hace que trabajar en la zona sea incluso más hermoso y que ningún día se parezca al siguiente”.

Nuestro trabajo no es un ‘trabajo’; es una forma de vida.

Además de cultivar carrizos, la familia trabaja como conservacionistas y ayudan a educar a los visitantes sobre la zona y su artesanía. “Mucha gente no tiene ni idea de lo que hacemos y por qué”, nos cuenta Johan. “Espero que al transmitir nuestros conocimientos podamos ayudar a la gente entender mejor por qué la naturaleza y el agua son tan importantes. Puede hasta que consiga que la gente cuide mejor del mundo”.

Al igual que su padre, su abuelo y su bisabuelo, Johan conoce estas tierras como la palma de su mano. Sabe dónde viven las nutrias y dónde anidan los aguiluchos. “Este es mi lugar; nuestro lugar. Lo siento con todo mi corazón”, dice melancólicamente mientras admira la tierra que ayudó a definir su familia durante generaciones.

Su hijo joven Joey también se siente en casa entre los carrizos, y Johan espera que pueda seguir la tradición familiar. “Si Joey quiere seguir con la empresa como la octava generación de cultivadores de carrizos, recibirá las mismas oportunidades que me dieron mis padres”, nos cuenta. “Estaría bien que pudiéramos seguir con la tradición, pero al final la decisión es de Joey”.

Sugerencias exclusivas de Johan e Yfke de Dood
“Hay muchísimos lugares donde puedes explorar la relación de los holandeses con el agua. Si te diriges a cualquiera de los pólderes, verás la evidencia de ella y cómo creamos nuestras propias tierras para labrar y vivir. Cada una de ellas es única y tiene su propio carácter especial. La zona en la que yo vivo es excepcionalmente única. Puedes sentarte rodeado de naturaleza, no ver a nadie más y contemplar la vida con una nutria a tu lado”.

Descubre los humedales

Áreas naturales

Parque Nacional Weerribben-Wieden

Tierra de agua

Giethoorn

Gestión del agua
Cómo el agua ha influenciado a los holandeses

Gestión de agua y el siempre cambiante paisaje holandés

En enero de 1953, una terrible tormenta azotó los Países Bajos. Una combinación de fuertes vendavales y mareas vivas ocasionó un aumento del nivel de mar a niveles excepcionales. Mientras la gente dormía (aparentemente seguros) en sus casas, los diques se rompieron y el región se inundó. Sin ningún tipo de emisión de radio de emergencia y con las estaciones meteorológicas cerradas, nunca llegó ninguna alarma. Fue la peor inundación en la historia de los Países Bajos, en la que murieron más de 1.800 personas y 70.000 se vieron desplazadas.

Conocida localmente como la Watersnoodramp, la inundación del Mar del Norte de 1953 inspiró a los holandeses a no dejar nunca que ocurriese semejante tragedia otra vez. Aunque el país se ha enfrentado a muchas inundaciones a lo largo de su historia, ninguna de ellas tuvo las mismas repercusiones que la de 1953. Allanó el camino para la creación del Plan Delta, una red de presas, diques, esclusas y barreras de tempestad. Formado por 13 secciones, el Plan Delta es el sistema de protección contra inundaciones más grande del mundo y está considerado una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno.

La infraestructura del dique Oosterscheldekering en Zelanda es espectacular; el complejo de hormigón es tan grande que su construcción duró 17 años. Subir a esta enorme estructura y admirar las cantidades ingentes de agua que corre bajo tus pies es una experiencia sobrecogedora. Otro punto de interés conmovedor se encuentra en Zierikzee, donde una estatua de bronce que representa a una madre protegiendo a sus hijos rinde homenaje a las víctimas de la inundación de 1953. En Ouwerkerk, Zelanda, a unos 60 km al sur de Róterdam, el museo Watersnoodmuseum es el lugar perfecto para explorar la influencia que ha ejercido el agua sobre los Países Bajos. Formado por las mareas altas y bajas durante los meses que siguieron la inundación de 1953, el arroyo que linda con el museo en la isla de Schouwen-Duiveland se ha convertido en el hogar de una impresionante variedad de fauna y flora.

Además de las estructuras titánicas del Plan Delta, otro elemento clave en el sistema de gestión del agua de los Países Bajos es el Afsluitdijk. Un dique colosal de 32 kilómetros de largo que ha estado protegiendo los Países Bajos del mar desde 1932; es todo un símbolo nacional de la relación de los holandeses con el agua. En un monumento dedicado a esta maravilla de la ingeniería se encuentran escritas en relieve las palabras “Een volk dat leeft bouwt aan zijn toekomst,” o en español, “Un pueblo que vive construye su propio futuro”. Es un merecido homenaje a la perseverancia de los holandeses a la hora de amansar el agua con la que viven.

Obviamente, para desarrollar las defensas contra inundaciones más sofisticadas se necesita tiempo y práctica, así que, después de la Segunda Guerra Mundial, se estableció el Waterloopkundig Laboratorium, un laboratorio hidrológico. En él se podía conducir el agua dentro y fuera de modelos de prueba a gran escala sin necesidad de bombas, se usaron cuencas de hormigón para comprobar el movimiento de las olas y se construyeron modelos a escala de compuertas y puertos, lo que ayudó a los ingenieros holandeses a descubrir cómo desarrollar proyectos como el Plan Delta.

Cómo el fluir del agua da forma a la vida de los holandeses

Hasta el siglo VIII, las tierras bajas holandesas eran pantanos inhabitables. Al principio, los molinos de viento fueron la clave para extraer agua y crear tierra nueva. Además, las comunidades holandesas solían colocar las velas para anunciar muertes y casamientos. A lo largo de la historia, la compleja red de canales, los diques, las dunas, las presas y los molinos de viento de los Países Bajos han moldeado el paisaje. Aquí, entre los verdes prados, los diques y las amplias reservas naturales, los tulipanes florecen, la agricultura prospera y la fauna medra. Y, por supuesto, este paisaje plano y sereno es perfecto para dar una vuelta en bicicleta. 

Podrás ver cuánto ha cambiado el paisaje en De Beemster, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y la zona de pólderes más antigua de los Países Bajos. Entre 1607 y 1612, se usaron 43 molinos para recuperar tierra en una zona del mar interior y crear un pólder. Es más, las primeras acciones del mundo fueron emitidas para este proyecto. La gente que contribuyó recibió una parcela de tierra recuperada como recompensa de su acción. En la actualidad, tanto De Beemster como su vecino De Schermer han permanecido relativamente intactos desde entonces, con molinos de viento, canales, diques y molinos pintorescos restaurados.  Asegúrate de explorar De Eenhoorn, una de las stolpboerderijen —granjas tradicionales holandesas con tejados en forma de queseras— más grandiosa de las 350 existentes en la zona.

Ya sea navegando por su puerto histórico o alojándote en una antigua torre de agua transformada en hotel, la magnífica ciudad de Dordrecht es el lugar perfecto para descubrir cómo viven los holandeses con el agua. Situada en un cruce de ríos, esta ciudad, la más antigua de los Países Bajos, alberga 1.000 monumentos, algunos de ellos transformados en restaurantes, museos y teatros. En el patio trasero de Dordrecht se encuentrá el Parque Nacional Biesbosch, un delta de agua dulce único formado de unas 8.000 hectáreas de ríos pequeños y arroyos. Aunque navegar en canoa por arroyos y bosques de sauces mientras ves presas de castores suene más a algo de los montes Apalaches de los EE. UU., es una actividad bastante popular entre los visitantes de esta zona de marea de agua fresca única.

Explora el paisaje de los Países Bajos

Museos de historia

El museo Watersnoodmuseum

Maeslantkering one of the 13 Delta Works
Lugares de interés

El Plan Delta

Lugares de interés

El dique Afsluitdijk

Áreas naturales

Parque Nacional De Biesbosch

Tierra de agua

Dordrecht

Usando agua para crear arte de primera categoría

En una antigua fábrica de vidrio en Róterdam, ahora transformada en un taller de arte, trabajan diligentemente ingenieros y diseñadores para hacer posible lo imposible. Esto es Studio Roosegaarde, también conocido como Dream Factory, hogar del artista, diseñador y arquitecto holandés Daan Roosegaarde. Sentado entre todas sus creaciones vanguardistas —instalaciones que fusionan la naturaleza, el diseño y la tecnología en formas que invitan a la reflexión—, recuerda su infancia en Nieuwkoop, un pueblo holandés famoso por los Nieuwkoopse Plassen: lagos pocos profundos que se excavaron para extraer turba en el siglo XVI y ahora son considerados un monumento natural.
“No me dejaban jugar fuera hasta que conseguí mi diploma de natación”, nos explica Daan. “El agua estaba por todas partes. Y siempre jugábamos con ella, lo recuerdo vívidamente. Construimos casas en los árboles y conectábamos cables entre las islas pequeñas para poder deslizarnos entre ellas sobre el agua”.
Siempre estás explorando; el paisaje cambia constantemente.
Daan Roosegaarde

Sus experiencias —crecer rodeado de agua y experimentado con ella— se canalizan en sus obras. “Es exploración y la realización de que el paisaje no es algo que se ha acabado; es algo de lo que formas parte”, nos explica Daan. “En aquel entonces, construía mis casas en los árboles; en la actualidad, estoy haciendo pequeños proyectos con árboles, o cosas como Waterlicht, donde creamos una inundación virtual usando LED y lentes para concienciar a la gente sobre los crecientes niveles de agua. Es todo lo mismo. Me impulsa la curiosidad; me impulsa el deseo de explorar”.

Fue su habilidad en la creación de arte que explora la relación entre la gente y la tecnología que ha cimentado su participación en Icoon Afsluitdijk, un programa de diseño encargado por el gobierno holandés para destacar el valor icónico del Afsluitdijk. “El Afsluitdijk es uno de los lugares más bonitos del mundo”, nos explica Daan, “construido a mano en 1932. Es una zona brutal, con viento, lluvia y tormentas chocando entre ellos. Pero en realidad es el poder de la naturaleza y la cultura encontrándose. Fue todo un honor trabajar en la obra”.

Daan nos cuenta que el arte holandés siempre ha estado inspirado por el paisaje, y que el agua forma parte de la psique nacional de los Países Bajos. “Los artistas holandeses siempre han estado obsesionados con los paisajes del país. Incluso artistas como Rembrandt o Rubens estaban obsesionados con el agua y los cielos holandeses. Los pintaban miles de veces. Me siento holandés, sabes; siento ese tipo de amor y conflicto con el paisaje. Son los ingredientes perfectos para la creatividad”.

Sugerencias exclusivas de Daan Roosegaarde
“Además de visitar el Afsluitdijk, también recomiendo ir al Kinderdijk. Cuando vas allí, ves todos los molinos e imaginas lo que la gente de aquel entonces seguramente pensaba de todo ello. Seguro que parecían naves espaciales, como si hubieran aterrizado alienígenas. Son máquinas que ayudan a gestionar el agua y hay gente que vive dentro de ellas. Y, a la vez, están relacionadas con nuestro sentido de la belleza. Es un ejemplo hermoso de cómo algo tan superpráctico se convierte en poesía y cómo su función es su propia fantasía”.

Descubre estos iconos

Lugares de interés

El dique Afsluitdijk

UNESCO

Los molinos de Kinderdijk

Arte, gastronomía y cultura
La influencia del agua

Cómo influye el agua en el arte, la gastronomía y la cultura

En su poema ”Memorias de Holanda”, el gran poeta holandés Hendrik Marsman dice: “Y en cada provincia, la voz del agua, con sus desastres lamiendo, es temida y escuchada”. Es una evocación del espíritu holandés: el agua forma la esencia de quienes son, así que el agua da forma a la cultura. Nos ha ayudado a prosperar económicamente, pero también es una fuente de placer y creatividad. Durante los calurosos meses de verano, hacemos picnics y jugamos en las playas y los lagos; en invierno, patinamos sobre el hielo.

El agua también satura nuestro arte. Los temas marinos han sido muy populares entre artistas holandeses desde sus primeras obras. Desde los paisajes tormentosos de Rembrandt hasta la estatua gigante del artista británico Antony Gormley asentada encima de una presa rompeolas en la costa cercana a Lelystad, podrás encontrar arte inspirado por el agua por todo el país. Y ya sea un paisaje marino sereno, canales congelados o una batalla naval épica entre los holandeses y los españoles, los experimentos con luz, agua y pintura de los artistas holandeses influyeron, pues, a todo el mundo.

Por todos los Países Bajos también encontrarás ejemplos épicos del movimiento artístico conocido como "Land art", incluidas obras de artistas de renombre internacional inspiradas por el paisaje de los Países Bajos. La gente que quiere disfrutar de este tipo de arte suelen ir a la provincia de Frisia o Flevoland, que también es el hogar de reservas naturales, playas, arquitectura moderna y la región de bulbos de flor más grande del país. De hecho, Aardzee (Tierra-Mar), una de las obras de arte más grande de los Países Bajos, del escultor holandés Piet Slegers, se encuentra en el centro de esta provincia. Representa la transformación del Zuiderzee en tierra recuperada. ”Exposure” de Antony Gormley, una estatua de 26 metros de alto de un hombre agachado mirando al lago Markermeer, se encuentra situada sobre una presa rompeolas cerca de la ciudad de Lelystad. Gormley creó su gigantesca obra de arte inspirándose en los paisajes vírgenes que la rodean.  

Para crear arte nuevo, además de utilizar el paisaje como inspiración, los artistas están también utilizando los materiales de los que se sirvieron los holandeses para gestionar el agua. Un ejemplo es ”Deltawerk//“. Esta obra, ubicada en la reserva natural Waterloopbos, una cuenca de hormigón de 250 metros de largo que se usó para probar las defensas contra inundaciones y que desmontaron e inundaron los artistas Ronald Rietveld y Erick de Lyon para crear “un monumento sobre la lucha de los holandeses contra el agua”, es una oda al pasado y también una gran obra de ingeniería, y un enfoque totalmente radical para crear un nuevo patrimonio cultural en los Países Bajos. Otro ejemplo es ”Gates of Light” de Daan Roosegaarde en el Afsluitdijk, una obra que ilumina esta esclusa monumental con materiales retrorreflectantes que brillan con las luces de los coches que se aproximan. Mientras conduces por el Afsluitdijk, se iluminará un paisaje futurista a tu alrededor, inundando la estructura colosal y tu alrededor con una luz etérea.

Pesca y cultivo en los Países Bajos

El agua ha ayudado a impulsar el comercio en los Países Bajos, especialmente el comercio de pescado. Esta fue la industria que ayudó a generar bienestar económico en los Países Bajos en el siglo XV, y se encontraba concentrada alrededor del antiguo Zuiderzee. Antiguamente un grupo de pequeños lagos conocidos como Almeare durante la época romana, este enorme mar interno se formó después de una serie de inundaciones alrededor del año 1200. En los siglos siguientes, el Zuiderzee se convirtió en el sustento para las comunidades holandeses situadas en sus orillas, pero navegar por esta región siguió siendo sumamente difícil, ya que los barcos solían ser golpeados por tormentas o se volcaban en los bajos. A fecha de hoy, se han descubierto cientos de naufragios en el antiguo lecho del mar.

La construcción del Afsluitdijk significó la desaparición del Zuiderzee y la construcción de un nuevo lago en su lugar, el lago IJssel; y finalmente el lago Markermeer, después de la apertura del dique Houtribdijk en 1975. Aunque ya no contiene agua salada y el número de peces se ha visto reducido, todavía puedes contemplar este rico patrimonio visitando los históricos pueblos marítimos como Urk, Enkhuizen, Lemmer y Workum, donde la cultura del Zuiderzee aún persiste, con su propio carácter en cada uno de ellos. Descubre cómo los holandeses han vivido junto al agua en el Museo Zuiderzee de Enkhuizen. Situado en un precioso pueblo pesquero a orillas del lago IJssel, este museo al aire libre da vida a la historia de la gente que vive alrededor del Zuiderzee.

Mientras, en la otra punta del país en Zelanda, el Parque Nacional Oosterschelde es un mundo de lodazales, marismas y bancos de arena. En estos lugares puedes descubrir un rico mundo submarino repleto de ostras, cangrejos, langostas, almejas, gambas y otros tipos de pescados y mariscos. Allí encontrarás varias escuelas de buceo que organizan expediciones para visitantes para descubrir este entorno acuático; tampoco te olvides de visitar los restaurantes locales para disfrutar de pescado fresquísimo, incluidas las auténticas langostas de Oosterschelde, ostras y almejas.

El agua también ha influenciado la gastronomía de los Países Bajos. Cuando recuperamos tierra, la tierra limosa que queda es perfecta para crecer hierba rica y productos abundantes. Esta hierba ha ayudado a convertir a las vacas holandesas en las más admiradas del mundo. Es más, una vaca Holstein Friesian llamada Pauline Wayne suministraba leche fresca para William Howard Taft, el 27º presidente de los Estados Unidos. Pauline vivió en la Casa Blanca pastando en el césped, y curiosamente fue incluso entrevistada una vez por The Washington Post.  

Las vacas holandesas están bien alimentadas y producen una leche rica que se suele transformar en otro símbolo nacional: el queso holandés. Según los últimos datos, los holandeses son el tercer gran consumidor de leche del mundo. Y, aunque la mayoría de la gente del mundo no sabe mucho sobre la gastronomía holandesa, todo el mundo conoce el queso holandés.

Visita estos lugares

Tierra de agua

Flevoland, la provincia formada por pólderes

Kids Museum

Batavialand

Kids Museum

Museo Zuiderzeemuseum

Tierra de agua

Schokland y Urk

Lugares de interés

El dique Afsluitdijk

Áreas naturales

Parque Nacional Oosterschelde

Lugares de interés

Deltawerk// en el bosque Waterloopbos

La vida isleña holandesa

Con un apellido que significa "lucio" en holandés, parece inevitable que Rein Snoek sienta un vínculo especial con el agua. También ayuda que sea oriundo del antiguo pueblo pesquero de Urk, una antigua isla que ahora forma parte de la provincia ganada al mar de Flevoland. Urk permanece originalmente independiente y tiene hasta su propio dialecto y folclore. Por ejemplo, dicen que hay dos tipos de personas: gente de Urk y extraños. Y mientras que dicen que los bebés nacidos en Urk vienen de una piedra enorme llamada ”Ommelebommelestien” (Piedra Ommel-Bommel) que se encuentra delante del faro del pueblo, los bebés de la gente que no son de Urk supuestamente nacen de una col.  

Rein comparte el amor de su pueblo por el humor y el agua. “He pasado la mayor parte de mi vida en el agua; ha sido un factor muy grande en mi vida. Fui pescador durante 22 años y pasé 17 años como voluntario en embarcaciones de rescate. Urk es mi vida entera. Pienso morir felizmente aquí en 40 o 50 años”, nos cuenta este hombre de 59 años.

Pero una vida pasada en las orillas del agua no es solo diversión. Cuando tenía seis años, el padre y el abuelo de Rein, ambos pescadores, se perdieron en el mar; una tragedia que explica por qué este antiguo pescador tiene una pasión por la seguridad en el agua. “Aunque he pasado mi niñez jugando con el agua, nunca fui una rata de agua”, nos explica Rein. “Incluso hoy en día, si estoy de vacaciones sentado con una cerveza al lado de una piscina, tiene que hacer mucho calor para que me meta al agua”.
También se fue voluntario como socorrista en la KNRM (la Institución Real Neerlandesa de Rescate Marítimo) durante muchos años.

El agua puede ser brutal y hermosa.
Hoy en día, Rein trabaja como un especialista de seguridad en el sindicato local de pescadores. “Para la mayoría de los habitantes de Urk todo tiene que ver con el agua y la pesca. Simplemente, es algo innato en nosotros. Y esto le sucede también al resto de los Países Bajos. Siempre hemos estado con el agua hasta las rodillas. Construimos nuestro país a partir del agua y tenemos que luchar constantemente para permanecer a flote”.
Rein no echa de menos pescar, pero recuerda con cariño la camaradería de las embarcaciones de rescate. “Estábamos haciendo un trabajo juntos”, nos explica. “Y la verdad es que el agua ha enriquecido mi vida tanto a nivel material como espiritual. Como pescador, estás en un mundo pequeño de ocho por cuarenta metros durante cinco o seis días, y con otras cinco o seis personas. Siempre estás muy, muy ocupado, pero a la vez es muy relajante; muchísimo más relajante que la vida en tierra firme".
Sugerencias exclusivas de Rein Snoek
“El faro de Urk es un monumento precioso, con una historia que comienza hace 400 años. Normalmente se puede subir a él. Delante del faro puedes ver la Piedra Ommel-Bommel sobresaliendo del agua. También recomiendo el Monumento de los Pescadores, que conmemora a todas las personas que se perdieron en el mar. Es la estatua de una mujer mirando fijamente al mar y también incluye 368 nombres”.

Disfruta de la vida isleña

Tierra de agua

Schokland y Urk

Tierra de agua

Flevoland, la provincia formada por pólderes

¿Qué sigue?
Un futuro con agua

Mirando hacia el futuro – qué está pasando y qué va a pasar

Los visitantes al pueblo frisio de Lemmer lo avistarán desde muy lejos. La chimenea de 60 metros de alto es uno de los monumentos más innovadores y espectaculares de los Países Bajos: la estación de bombeo a vapor de D.F. Wouda. Situada en un precioso edificio inspirado por el estilo de la Escuela de Ámsterdam, es una de las estaciones de bombeo a vapor más grandes que jamás se haya construido y la única que todavía está en uso. No es de extrañar que los amantes de la ingeniería de todo el mundo viajen a Frisia para admirar esta fantástica muestra de diseño industrial que fue designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

Obviamente, el hecho de que siga funcionando es un recordatorio de que el agua no deja de fluir. Debido al cambio climático, el incremento del nivel de agua y las tormentas cada vez más fuertes, el futuro del país está en peligro. Por suerte, nuestras universidades están formando ingenieros hidráulicos de alto nivel que están ayudando a promover tecnologías y proyectos nuevos para protegernos.

En palabras del famoso futbolista holandés Johan Cruyff: “El agua no tiene nada que ganar con nosotros, pero aun así tenemos todo que perder contra ella si no cooperamos”. Así que, en vez de luchar contra el agua, estamos continuando la antigua tradición de aprender a vivir con ella: utilizando los lagos, parques e incluso aparcamientos como depósitos dobles para ayudar a combatir las inundaciones. En algunas ciudades holandesas, las fuentes, los jardines y las canchas de baloncesto ya funcionan como estanques de retención. Y están trabajando constantemente para construir defensas facilitadas por las impresionantes dunas y playas de las costas.

El poder destructivo del agua, exacerbado por el cambio climático, puede perjudicar sociedades y al medioambiente. El agua puede llegar a ser catalizadora si entendemos su complejidad, la valoramos exhaustivamente y la gestionamos inclusivamente. El agua es una ventaja para la acción climática y el desarrollo sostenible, para el cambio que buscamos.
Henk Ovink

Utilizar el conocimiento holandés para ayudar a otros

Tras haber convivido con el agua a lo largo de toda nuestra historia, utilizamos también nuestros conocimientos especializados para ayudar a otros países que se enfrentan a inundaciones y sequías. Nuestros expertos trabajan por toda Europa y viajan regularmente a Asia, América, Oriente Medio y África para asesorar a gobiernos sobre cómo mantener la seguridad, trabajar con socios y empresas locales en la gestión del agua, e impulsar la ciencia y la innovación tan necesarias a un nuevo nivel. Delegados de países como Indonesia, Bangladés y Vietnam suelen visitar nuestro país para ver en acción las estructuras de gestión de agua (como defensas naturales o duras, y nuestras invenciones urbanas a pequeña escala y las grandes infraestructuras). Hasta contamos con nuestro propio representante hídrico internacional, un especialista llamado Henk Ovink que lidera proyectos para ayudar a otras naciones a reforzar sus protecciones y a gestionar las emergencias. Su experiencia en el campo le ayudó incluso a convertirse en un invitado habitual de la Casa Blanca, donde el equipo del presidente Barack Obama le conocía como "Henk, el tipo del agua". Henk trabajó en la reconstrucción de la región de Nueva York después de la supertormenta Sandy, y creó (con ayuda de muchos socios holandeses y estadounidenses) proyectos innovadores para la competición "Rebuild by Design", cuyo objetivo es que Nueva York sea una ciudad preparada para el futuro.

Aunque el futuro es incierto, lo que sí está claro es que el ingenio y la perseverancia de los holandeses han ayudado a traer un poder y una prosperidad inconmensurables a una pequeña nación que solía ser una de las más poderosas del mundo. El agua está arraigada en el ser de holandeses y continúa dando forma a su carácter y su cultura. Sin ella, ¿dónde estarían? O, lo que es más importante, ¿quiénes serían? No les gusta ni pensar en ello.

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UNESCO

La estación de bombeo a vapor de Wouda