| | Si de verdad desea conocer Amsterdam debe añadir a su programa una visita a algunos típicos cafés llamados 'marrones', tasca (Bruine Café's) con un característico interior oscuro donde se vive plenamente el famoso ambiente acogedor, llamado "gezelligheid" de Amsterdam. Éstas comparten unos rasgos comunes: paredes y techos han perdido su color por el transcurso del tiempo y el humo del tabaco; allí se conservan con cariño algunos tesoros históricos que compensan la ausencia de música. Lo único que se escucha es el apagado murmullo de los clientes, acompasado por el tintineo de los vasos cuando se lavan. Aquí la gente de Amsterdam se toma su cerveza después de la jornada de trabajo; juegan a las cartas con los amigos, aplican su filosofía sobre la vida y hacen exagerados relatos. A lo largo y ancho de la ciudad encuentras estas tascas de todas clases y medidas .
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