Los Países Bajos han atraído y acogido personas de todos los rincones del mundo durante siglos. Con esto Holanda se ha ganado la reputación de ser un país tolerante que respeta a todas las personas.
Ese pensamiento liberal de los Países Bajos se ha traducido en la adquisición de unos cuantos derechos especiales y en la aprobación de leyes progresistas. No obstante, al ser un país que marca tendencias, ha recibido numerosas críticas. Este breve resumen te permite hacerte una idea de los derechos liberales adquiridos que más revuelo han causado.
Drogas: En Holanda están prohibidas todas las drogas. Es ilegal producir, poseer, vender, importar y exportar drogas. Sin embargo, el gobierno ha diseñado una política de drogas estricta y controlada que tolera fumar pequeñas cantidades de cannabis.
Coffee shops: Los coffee shops solo pueden vender drogas blandas y siempre en cantidades de no más de cinco gramos de cannabis por persona al día. Estos establecimientos se rigen por leyes muy estrictas que controlan la cantidad de drogas blandas autorizadas y las condiciones en las que se venden y se consumen.
Homosexualidad: A lo largo de los años, la comunidad gay ha ido gozando de más derechos y también de mayor respeto. En la actualidad, una amplia mayoría de la población holandesa respalda la tolerancia y los derechos igualitarios para los homosexuales.
Matrimonios entre homosexuales: En 2001, los Países Bajos se convirtieron el primer país del mundo en legalizar el matrimonio de personas del mismo sexo.
Adopción por parte de homosexuales: En 2009 se hizo posible la adopción de menores por parte de parejas lesbianas o gays.
Prostitución: En 2000 se reconoció oficialmente la prostitución como una profesión legal. A partir de ese año, la prostitución se convirtió en una actividad regulada y las prostitutas tuvieron que comenzar a pagar impuestos.