En busca de diseño vintage

Denise Mosbach, lunes 18 de marzo de 2013 , 254 Visitas

En busca de diseño vintage

La moda vintage empezó a popularizarse en los sesenta. Después de sufrir un bajón en los años 80 y 90, el vintage se ha recuperado y estamos ahora en lo que podríamos llamar “la era del neovintage”. ‘Se ha convertido en una palabra tan popular que hoy en día llamamos vintage a todo lo que sea de segunda mano’, dice Caroline Brakel, editora de moda de las revistas holandesas JFK y Jackie. Aunque en realidad una cosa sólo puede llamarse “vintage” si es de los años cincuenta, sesenta o setenta (y los ochenta desde que entramos en el nuevo milenio). ‘Un bolso Yves St. Laurent de los sesenta o un traje Emporio Armani de los 80, por ejemplo’.

Leer más

La moda vintage empezó a popularizarse en los sesenta. Después de sufrir un bajón en los años 80 y 90, el vintage se ha recuperado y estamos ahora en lo que podríamos llamar “la era del neovintage”. ‘Se ha convertido en una palabra tan popular que hoy en día llamamos vintage a todo lo que sea de segunda mano’, dice Caroline Brakel, editora de moda de las revistas holandesas JFK y Jackie. Aunque en realidad una cosa sólo puede llamarse “vintage” si es de los años cincuenta, sesenta o setenta (y los ochenta desde que entramos en el nuevo milenio). ‘Un bolso Yves St. Laurent de los sesenta o un traje Emporio Armani de los 80, por ejemplo’.

Si al principio nos daba un poco de apuro llevar ropa de segunda mano, desde que las estrellas empezaron a lucirla en la alfombra roja hemos perdido la vergüenza. El vintage está de moda, y cada vez es más difícil encontrar diseños realmente antiguos. Así que no es de extrañar que esta tendencia haya producido otra: el Vintage de Diseño, ropa de segunda mano de marcas famosas, que a veces sólo tiene unos pocos años. Un buen ejemplo es lo que venden en PS atelier (Oude Spiegelstraat 10) o Spiegelbeeld (Huidenstraat 24) en Ámsterdam, donde puedes encontrar ropa y accesorios de diseñadores como Marc Jacobs, Chloe, Dries van Noten, Marni y Chanel.

Además de las marcas más caras, los artículos “simplemente de segunda mano” siguen siendo una fuente de inspiración para los fashionistas. Caroline: ‘Ahora mismo se llevan mucho los chaquetones con hombreras de los 80, y para los hombres, abrigos largos de lana, que suelen tener un corte precioso’. En Ámsterdam puedes encontrar cosas bastante majas en el mercado de los lunes en Noordermarkt, o en el rastrillo de Waterlooplein. También es obligado pasarse por las ‘Negen Straatjes’ y sus fantásticas tiendas de segunda mano. En Laura Dols (Wolvenstraat 7) y Zipper (Huidenstraat 7) tienen un surtido muy amplio, que renuevan constantemente. Sin olvidar Episode, una tienda llena hasta arriba de artículos a unos precios muy razonables, y “vintage a medida”, ropa vieja arreglada para que parezca nueva (Berenstraat 1, Ámsterdam).

La moda vintage empezó a popularizarse en los sesenta. Después de sufrir un bajón en los años 80 y 90, el vintage se ha recuperado y estamos ahora en lo que podríamos llamar “la era del neovintage”. ‘Se ha convertido en una palabra tan popular que hoy en día llamamos vintage a todo lo que sea de segunda mano’, dice Caroline Brakel, editora de moda de las revistas holandesas JFK y Jackie. Aunque en realidad una cosa sólo puede llamarse “vintage” si es de los años cincuenta, sesenta o setenta (y los ochenta desde que entramos en el nuevo milenio). ‘Un bolso Yves St. Laurent de los sesenta o un traje Emporio Armani de los 80, por ejemplo’.

Si al principio nos daba un poco de apuro llevar ropa de segunda mano, desde que las estrellas empezaron a lucirla en la alfombra roja hemos perdido la vergüenza. El vintage está de moda, y cada vez es más difícil encontrar diseños realmente antiguos. Así que no es de extrañar que esta tendencia haya producido otra: el Vintage de Diseño, ropa de segunda mano de marcas famosas, que a veces sólo tiene unos pocos años. Un buen ejemplo es lo que venden en PS atelier (Oude Spiegelstraat 10) o Spiegelbeeld (Huidenstraat 24) en Ámsterdam, donde puedes encontrar ropa y accesorios de diseñadores como Marc Jacobs, Chloe, Dries van Noten, Marni y Chanel.

Además de las marcas más caras, los artículos “simplemente de segunda mano” siguen siendo una fuente de inspiración para los fashionistas. Caroline: ‘Ahora mismo se llevan mucho los chaquetones con hombreras de los 80, y para los hombres, abrigos largos de lana, que suelen tener un corte precioso’. En Ámsterdam puedes encontrar cosas bastante majas en el mercado de los lunes en Noordermarkt, o en el rastrillo de Waterlooplein. También es obligado pasarse por las ‘Negen Straatjes’ y sus fantásticas tiendas de segunda mano. En Laura Dols (Wolvenstraat 7) y Zipper (Huidenstraat 7) tienen un surtido muy amplio, que renuevan constantemente. Sin olvidar Episode, una tienda llena hasta arriba de artículos a unos precios muy razonables, y “vintage a medida”, ropa vieja arreglada para que parezca nueva (Berenstraat 1, Ámsterdam).

Descubre más en las cercanías
En busca de diseño vintage