Cocina holandesa

Al contrario de lo que creen algunos, la comida holandesa es mucho más que arenques y queso. Conoce a los emprendedores de la cocina y a los apasionados de la comida en su viaje por las más interesantes tendencias gastronómicas holandesas, y descubre los restaurantes más famosos, los lugares favoritos de los holandeses y los platos más imprescindibles. ¡Disfruta!

  • El mejor pan
    Denise Kortlever, lunes 17 de marzo de 2014

    Gebr. Niemeijer es una de las mejores panaderías de Ámsterdam. Todo en esta panadería francesa, desde el pan a la bollería y pastelería, se hace a mano, sin aditivos, y se cuece en un gran horno de piedra. Sus croissants son muy populares, e incluso los clientes franceses más puristas hacen cola para comprar su pain au chocolat y sus baguettes. Niemeijer está en el Nieuwendijk, y además de panadería es también una encantadora cafetería de estilo art-déco donde sirven un fantástico café italiano. Compra una barra de pan tradicional recién hecho, o disfruta de un almuerzo con pan de nueces y mermelada casera de higos. ¡Deja sitio para sus fabulosas tartaletas de limón y sus pastas!

    De Bakkerswinkel (en varias localidades) es un establecimiento muy popular donde sirven desayunos, almuerzos y meriendas a turistas y autóctonos. Los interiores han sido diseñados por el diseñador holandés Piet Hein Eek, y cada tienda tiene su propio ambiente, íntimo y acogedor, para sentirse como en casa. Pero la gente no entra en ellas sólo por su decoración: la comida que sirven es también muy atractiva. El pan tradicional recién hecho de la conocida panadería Vlaamsch Broodhuys se transforma en fantásticos bocadillos de pastel de carne casero, ensalada de arenque o cremoso queso Taleggio
    De Bakkerswinkel también es famosa por sus dulces caseros, entre los que destacan el pastel de caramelo y nueces y los bollos ingleses (“scones”) con nata.

    La panadería Hartog en Ámsterdam tiene más de 100 años, y sigue siendo la favorita de muchos habitantes de la capital. Sólo utilizan harina integral que muelen en su propio molino, y hacen el pan siguiendo la receta original de Aagje Hartog (impresa en la bolsa). Todos los días venden más de 1.000 de sus famosas barras integrales, caracterizadas por su forma recta y su textura densa. A la vuelta de la esquina está Hartog’s Boterham, donde dan clases para hacer pan y venden bocadillos, Tómate un típico sándwich holandés con queso o mantequilla de cacahuete casera (¡por menos de 2,50 euros!) mientras miras cómo estos artesanos hacen una nueva hornada de pan.

  • Queso y más queso
    Denise Kortlever, lunes 27 de enero de 2014

    Betty Koster es la máxima autoridad en quesos de Holanda, y también la propietaria de l’Amuse, una tienda muy recomendable con locales en Santpoort y Ámsterdam. No hay mucha gente que sepa tanto y pueda hablar tan apasionadamente de quesos como Betty. En su opinión, lo que hace tan especial al queso holandés es que nuestro pequeño país tiene muchas zonas de producción diferentes, que son precisamente las que determinan el sabor. “En Holanda tenemos los quesos curados del área de Groene Hart, y queso dulce y cremoso de la provincia de Brabante, donde las vacas pastan en prados de hierba tierna y jugosa. También está el pré-salé, un queso de oveja de los pastos salinos de las islas de Texel y Terschelling; y los suaves e intensos productos lácteos de los pólders de la provincia de Holanda del Norte”. Te presentamos algunos quesos para que los pruebes cuando visites nuestro país:

    El “Remeker” es un queso producido por Irene y Jan Dirk van der Voort en su granja de Lunteren. Tienen cien vacas de raza Jersey que dan una leche increíblemente rica y cremosa, que ellos transforman en un excelente queso ecológico. La leche cruda se procesa y los quesos se maduran luego lentamente en su almacén para desarrollar plenamente su sabor. La maduración de la variedad Remeker, de sabor cremoso, dura seis meses. La variedad Oude Remeker se deja madurar durante 18 meses hasta obtener un queso curado y delicioso, que en 2008 obtuvo los premios Mejor Queso del mundo de Leche Jersey y Mejor Queso Holandés.

    “Lady’s Blue” es un queso azul de leche cruda de cabra. Se llama como la “jefa” del rebaño, una cabra con una lana de color similar al queso azul. Este queso lo producen Ayla Groenveld y Ger Entjes en Kruidenwei (‘prado de hierba’ en holandés), en Gelderland. El Lady’s Blue es a la vez cremoso y picante, y sorprendentemente fácil de digerir.

    Aunque suene francés, “Le Petit Doruvael” es realmente un queso holandés producido por la familia Vlooswijk en una granja de Montfoort. Este queso único con flora roja superficial (uno de los pocos que existen en Holanda) está hecho con leche pasteurizada y se reconoce por su color rojo anaranjado. Le Petit Doruvael es un queso blando y deliciosamente cremoso, con un bouquet pronunciado muy aromático.

  • ‘Oliebollen’ y ‘appelbeignets’
    Denise Kortlever, lunes 16 de diciembre de 2013

    Estos dulces de sartén son parte integral de la festividad de Nochevieja en Holanda, generalmente acompañados de una copa de champán a medianoche. Los “oliebollen” son buñuelos hechos de una masa de harina, huevo, levadura y leche, y fritos luego en aceite caliente. A veces se utiliza cerveza en vez de levadura, o se añaden pasas, fruta confitada o trocitos de manzana. ¡Es imprescindible espolvorearlos generosamente con azúcar glas! Los “appelbeignets” son rodajas de manzana cubiertas de masa de buñuelo, fritas en aceite y espolvoreadas de canela y azúcar.

    Todavía hay gente que hace sus propios “oliebollen” y “appelbeignets” siguiendo recetas que llevan años en la familia, pero también hay puestos tradicionales (“oliebollenkramen”) que venden estos dulces a aquéllos con menos dotes culinarias, o menos paciencia. El periódico holandés Algemeen Dagblad organiza incluso un concurso anual de “oliebollen”, en el que un jurado anónimo prueba la calidad de los “oliebollen” que se venden por toda Holanda. La lista con los resultados es muy popular. Los ganadores suelen atraer largas colas de clientes en sus puestos los últimos días del año. El récord lo tiene el panadero Visser de Rotterdam, que ha ganado ya ocho veces. Se llevará su secreto a la tumba, pero sí nos ha revelado que una medición precisa y mantener los ingredientes a temperatura ambiente es algo clave para su éxito.

    Estos dulces no son sólo un elemento esencial para la gente de Holanda: hay holandeses fuera del país que no podrían imaginar celebrar la Nochevieja sin los “oliebollen” de su país natal. Como Nicole Holten, que vive en los Estados Unidos y tiene un blog sobre comida holandesa en The Dutch Table. “Cuando era pequeña compraba “oliebollen” en el puesto que se ponía todos los años en nuestra calle. Los comíamos en Nochevieja mientras veíamos la tele y esperábamos los fuegos artificiales. Todavía hago “oliebollen” todos los años para Nochevieja. Me recuerdan a mi hogar, a Holanda. La Nochevieja no sería lo mismo sin ellos".

    La no tan secreta receta de Nicole para los “oliebollen”:
    Ingredientes: 1 taza (125 gr.) de harina corriente, ½ taza (120 ml) de leche tibia, 2 cucharaditas de levadura de panadería, 2 cucharadas de mantequilla blanda, 1 ½ cucharada de azúcar, una pizca de ralladura de limón y de sal, 1 huevo, 2 cucharadas de pasas (salen unos 6).

    Instrucciones: Dejar las pasas a remojo en agua o ron, mejor la noche anterior.
    Disolver la levadura en la leche tibia. Mezclar la harina, el azúcar y la ralladura de limón. Añadir el huevo y la pizca de sal, y mezclar bien. Añadir las pasas escurridas. Cubrir y dejar subir hasta que doble su volumen, remover y dejar subir de nuevo.

    Mientras, calentar el aceite en una freidora hasta que alcance los 375°F (190°C). Cubrir una fuente con papel de cocina, para que absorba la grasa sobrante. Revolver la masa. Hacer porciones con una cuchara grande (o una cuchara de helado), dejar caer en el aceite caliente y freír durante unos 4 minutos por ambos lados hasta que estén bien dorados. Escurrir sobre el papel de cocina, pasarlos a una fuente limpia, y espolvorear con azúcar glas.

    La receta:
  • El salvaje Este
    Denise Kortlever, martes 3 de septiembre de 2013

    Aunque Holanda es un país pequeño y densamente poblado, tenemos bastante caza gracias a una cuidadosa gestión de la fauna salvaje. Nuestros bosques y campos dan cobijo a ciervos, jabalíes, faisanes y liebres. La parte oriental del país es especialmente conocida por la calidad de la caza; en el suelo arenoso del parque natural ‘De Veluwe’ los animales tienen que buscarse su propia comida, y todo ese ejercicio mejora la calidad de su carne y la hace tierna y jugosa. La caza se considera una carne natural y probablemente sea la más ecológica y sostenible de todas.

    Cuando se abre la veda (desde mediados de octubre hasta Navidad) muchos restaurantes del este de Holanda ofrecen menús especiales dedicados a la caza. Pero esta carne puede disfrutarse durante todo el año; hay jabalí desde julio hasta febrero, y corzo de mayo a septiembre.

    El ‘Hotel Gastronomique De Echoput’ está cerca de Apeldoorn, en pleno centro del Veluwe, la mayor reserva natural holandesa, rodeado de ciervos y jabalíes. Este restaurante (*) es muy conocido por sus maridajes de vinos y comidas, y sus platos de caza son toda una tradición. Después de su reapertura en 2007, con un moderno e innovador diseño basado en la obra del arquitecto del Guggenheim, Frank Lloyd Wright, obtuvieron inmediatamente el premio al “mejor nuevo restaurante de lujo del mundo” en 2008. El impresionante menú gastronómico de caza del Echoput varía según la temporada, y se basa sobre todo en productos locales.

    Pero hay muchos otros sitios donde saborear un buen plato de caza en esta zona del país. En la pequeña ciudad de Zelhem, por ejemplo, está el restaurante Wolfersveen, en medio de un coto. La cocina del restaurante recibe directamente la carne y setas recién cogidas, y no es raro ver a los animales cerca de allí. También vale la pena pasarse por De Steenen Tafel en Arnhem y De Gouden Karper en Hummelo durante la temporada de caza en otoño.

    Hotel Gastronomique De Echoput, Amersfoortseweg 86, Hoog Soeren
    De Steenen Tafel, Weg achter het bosch 1, Arnhem
    De Gouden Karper, Dorpsstraat 9, Hummelo
    Wolfersveen, Ruurloseweg 38, Zelhem

  • Comiendo en compañía
    Denise Kortlever, lunes 29 de julio de 2013

    Estamos conectados con todo el mundo por Internet y los medios sociales. Pero al mismo tiempo la gente sigue buscando el contacto personal, “auténtico”. Queremos conocer a nuestros vecinos, comer con gente nueva e interesante y probar lo mejor de otras culturas. Compartir la comida puede ser la manera definitiva de conectar con los demás.

    En primavera y verano ‘Buitengewoon in het land’ sirve cinco platos para compartir en largas mesas (para unas 70 personas), en medio de un campo o un viñedo. La comida se prepara con productos de temporada de productores locales, y el lugar sólo se revela en el último momento. También se mantiene en secreto qué vas a comer y quiénes serán tus compañeros de mesa. El objetivo final es crear reuniones inolvidables para conocer a personas nuevas, hablar con productores entusiastas y entender realmente la historia de lo que estás comiendo.

    ‘Lovefood’ inauguró su sede en Ámsterdam el verano pasado, y organiza brunches informales en lugares secretos de Ámsterdam. Su fundador Jason Hartley cree que hay platos con los que mantenemos una conexión emocional, y que sus variaciones culturales nos suelen resultar familiares. Los fines de semana, Lovefood HQ ofrece un menú desayuno/almuerzo (el “brunch”) con platos como ‘The Beast’ (desayuno inglés con salchichas caseras y bacon holandés curado a mano) o ‘Yancakes’ (esponjosas tortitas con compota de arándanos y jarabe de arce). Los domingos, tú y tus acompañantes podéis redondear la semana con un rosbif tradicional a la inglesa.

    Cada vez hay más conceptos holandeses de restauración que ofrecen la oportunidad de saborear platos creados por otras personas, o de compartir las propias habilidades culinarias. Por ejemplo, mercados online como ‘Thuisafgehaald’, donde la gente puede ofrecer su comida casera a sus vecinos. Es una manera de aprovechar los recursos, convencer a la gente de probar platos nuevos y generar más interacción local. ¡Compartir es amar, especialmente si además está rico!

    Lovefood HQ, Koggestraat 1, Amsterdam

  • El secreto del cordero de Texel
    Denise Kortlever, lunes 6 de mayo de 2013

    El cordero de Texel está considerado una exquisitez en el mundo entero. Se dice incluso que a la Reina Beatriz le encanta, y que lo sirve cada vez que hay un banquete real en honor de algún jefe de estado extranjero. Lo que hace tan especial al cordero de Texel es el delicioso sabor ligeramente salado que le dan los pastos y el aire marino, y su carne tierna y jugosa.

    Texel está llena de ovejas (hay más ovejas que personas en la isla, unas 14.000). Ha sido así durante generaciones. No es de extrañar que los isleños tengan tanta experiencia y conozcan tan bien su producto. El Sr. Goënga, un conocido carnicero local, nos explica porqué el cordero de Texel combina un sabor extraordinario con una excelente estructura. Los corderos son todos Texelaar, la raza local, y se crían en pequeñas granjas donde tienen mucho espacio para pastar en los amplios prados. La carne de cordero Texel original procede de una raza centenaria que vive en libertad en prados donde los animales se alimentan del pasto de la zona durante al menos tres meses. Y como se crían y sacrifican en la misma Texel, nunca experimentan el estrés del transporte que afecta siempre al sabor de la carne.

    El cordero de Texel está a la venta desde abril hasta finales de noviembre. La temporada empieza con el cordero lechal: una carne joven y extremadamente tierna que sólo está disponible un par de meses al año. Desde septiembre en adelante está a la venta el cordero pascual, de sabor delicado pero un poco más pronunciado. En una visita a Texel no puede faltar una degustación de su famoso cordero. ¡Y considerando la enorme variedad de productos entre los que escoger (desde la famosa cecina de cordero hasta la silla de cordero y las croquetas), es ciertamente una obligación muy agradable!

  • ¡Que aproveche!
    Denise Kortlever, miércoles 24 de abril de 2013

    En primavera y verano los aficionados a la gastronomía lo tienen difícil para elegir entre la enorme oferta de eventos culinarios de Holanda. El festival gastronómico más grande y antiguo de Holanda es el Preuvenemint en Maastricht (del 22 al 25 de agosto). Y en Ámsterdam el festival internacional Taste (6-9 junio), donde los restaurantes presentan sus signature dishes, es un éxito total. Otro evento relativamente nuevo es Rollende Keukens (9-12 de mayo), con una enorme variedad de puestos y stands móviles que atraen a un público joven y moderno. ¡Y son sólo 3 ejemplos!

    Estos festivales gastronómicos destacan sobre todo la labor entusiasta de pequeños productores. Una visita a estos eventos es una manera ideal de probar nuevos platos y sabores, y de conocer a los autores y las historias que hay tras estos productos. Y, naturalmente, es también una excelente excusa para salir, beber algo y divertirse. La comida es un acontecimiento social, algo que nos gusta compartir con otros, y estos festivales son el lugar perfecto para ello. La creciente popularidad de los festivales gastronómicos está causada por el interés general del público por la comida y la cocina, pero también porque cada vez más personas prefieren consumir alimentos ecológicos, producidos a pequeña escala.

    Un concepto que comprende y utiliza a la perfección esta tendencia es Food Line-up. Sus responsables programan "comida auténtica" en eventos y festivales; comida hecha con mimo y atención, en lugar de la comida basura que antes se servía en la mayoría de estos eventos. Su fundadora, Lotte Wouters, está convencida de que nuestra manera actual de consumir y producir no es realista, de que hemos dejado de prestar a la comida la atención que realmente merece. Food Line-up intenta cambiar la mentalidad del consumidor sirviendo alimentos deliciosos y sostenibles durante los eventos, proporcionando información sobre los mismos, y creando un ambiente positivo. Trabajan con un gran grupo de proveedores, desde las furgonetas con barbacoas recién hechas hasta auténtico saté indonesio, rollitos de primavera al gusto del comensal, o batidos ecológicos. El concepto ha tenido un gran éxito ya desde sus comienzos. La gente valora enormemente la buena comida, que además contribuye positivamente al ambiente de cualquier evento o festival.

  • Un paseo por la playa de Scheveningen
    Ulrike Grafberger, martes 16 de abril de 2013

    Yo soy del sur de Alemania, así que cuando hay tormenta lo que más me gusta es quedarme tumbada en el sofá leyendo un buen libro. Pero los holandeses prefieren irse a la playa a tomar el aire (“lekker uitwaaien”). Algo que no es para mí en absoluto, porque lo de “uitwaaien” (tomar el aire) lo que quiere decir en realidad es pasearse por la playa con un viento de fuerza 6, por lo menos, y arena volando por todas partes. Así que eso de “Uitwaaien” es nada más y nada menos que el viento soplándote con toda su fuerza en la cara.

    Exfoliación playera gratuita

    Un frío y tormentoso domingo con un viento de fuerza 9 me convencieron para ir a la playa de Scheveningen. Yo pensaba que a nadie más se le habría ocurrido salir a pasear entre el viento levantando las olas y la arena, pero estaba muy equivocada. Había una auténtica muchedumbre de gente en la playa, deseosos de sentir el viento en la cara. ¿Qué supone tener un viento de fuerza 9? Pues que estar parado es difícil, y caminar contra un viento de 75 km por hora, bastante incómodo. ¡Eso sí, por el mismo precio consigues también una exfoliación facial gratis y unas mejillas y una nariz bien coloraditas!

    Así que empezamos a pasear como valientes contra el viento. Con arena en los ojos, entre los dientes, en el pelo y en las orejas. Y espuma volando por todas partes. ¡Aunque tengo que admitir que “el aire” lo tomé, vaya que sí!

    Un chocolate calentito

    Pero lo más agradable de semejante paseo playero es entrar luego en calor. Lo mejor, claro, es cuando los chiringuitos de la playa están abiertos, entre marzo y octubre. Y cuando la tormenta ruge fuera, la taza de Chocomel (el chocolatito de los holandeses) sabe especialmente bien. Para cualquiera que prefiera retirarse a zonas más tranquilas, le recomiendo los siguientes restaurantes del puerto de Scheveningen: En Simonis (Visafslagweg 20) tienen pescado fresco del día, aunque no es un restaurante muy apropiado para una cena romántica para dos, sino una enorme lonja donde te llaman por los altavoces para que vayas a recoger tu plato. A pesar de todo, no hay como Scheveningen para comer pescado realmente fresco, y relativamente barato, además.

    Cerveza recién hecha y buen vino

    Si prefieres disfrutar de un elegante menú de varias estrellas (con el pescado más rico y fresco, naturalmente) en Mero’s (Vissershavensweg 61e, en el primer puerto) estás en buenas manos. Si en Simonis el servicio es más “casero”, aquí te atienden camareros experimentados y encantadores. Sirven vinos que complementan el pescado a la perfección, aunque también hay platos deliciosos para los vegetarianos y los aficionados a la carne. ¿Te conformas con una cerveza y unas “bitterballen”, las croquetitas holandesas? Pues tengo una sorpresa para ti: el puerto de Scheveningen fabrica su propia cerveza. Producen nada menos que 14 tipos de cerveza distintos a lo largo del año, con el agua más pura filtrada por las dunas, aunque no siempre están todas disponibles. Las clásicas son “Frisse Wind” y “Schevenings Triple”. El paraíso de los aficionados a la cerveza es Brouwcafé (Doctor Lelykade 28), en el segundo puerto de Scheveningen, con una fantástica panorámica de los barcos.

    Así que la próxima vez que haya tormenta, vete primero a tomar el aire (“uitwaaien”) en la playa y luego acércate al puerto a comer pescado. ¡Y disfruta del día a tope!

  • Últimas tendencias: la salchicha
    Denise Kortlever, lunes 18 de marzo de 2013

    Las salchichas solían considerarse un producto un tanto inferior, aptas únicamente como comida rápida y grasienta. Pero las cosas han cambiado. Definitivamente. En línea con la creciente concienciación ética de los consumidores, hoy todo el mundo parece hacer sus propias salchichas, desde cocineros entusiastas con sus propias creaciones en la cocina de casa, hasta los chefs de los restaurantes más diversos.

    En Ámsterdam uno puede pasar la tarde en el popular Worst Wijncafé, donde el chef Kees Elfring (que ha trabajado en Chez Panisse, en California) presenta más de 200 vinos con una deliciosa salchicha como tapa. 'Worst' ofrece a los charcuteros artesanos un expositor para sus mejores salchichas. Están convencidos de que los charcuteros son la base de nuestra cadena alimenticia, y son tan importantes como los vinicultores, los panaderos o los fabricantes de cerveza. 'Worst’ considera esta artesanía culinaria como una forma de respeto hacia el animal, ya que para la fabricación de las salchichas se aprovechan prácticamente todas sus partes. Además de una amplia variedad de salchichas, podrás disfrutar también de las mejores terrinas, rillettes y salchichones, en una atmósfera informal pero elegante. Los domingos el café está abierto para un delicioso brunch con huevos ecológicos, bollos, sidra y (¡faltaría más!) un fantástico bacon.

    Los tres jóvenes holandeses al mando de la compañía Brandt&Levie aprendieron el arte de la fabricación de salchichas durante una estancia de 1 año en Italia, y han conseguido fama internacional con sus originales productos, ecológicos y de calidad. Sus estándares son muy altos: todo lo que producen es 100% natural y de procedencia local al menos en un 95% (sobre todo carne de cerdos de raza 'Baambrugge'). Las paletas y pancetas que utilizan tienen el contenido en grasa requerido para fabricar las mejores salchichas y bacon. Te recomendamos especialmente su salchicha al romero y rosa, y la 'piment d’espelette': una salchicha seca especiada con pimienta espelette y semillas de hinojo.

  • Descubre la cocina holandesa tradicional
    Denise Kortlever, martes 5 de marzo de 2013

    Si le preguntas a un francés por su comida típica, lo más probable es que mencione los croissants y la bullabesa. Los españoles están orgullosos de sus tapas y los italianos adoran su “pasta di mamma”. ¿Y qué pasa con los holandeses? ¿Existe realmente la cocina tradicional holandesa? La respuesta es Sí, y además la popularidad de estos platos va en aumento.

    En los últimos años los productos locales artesanos y los platos tradicionales son cada vez más populares. Un ejemplo clásico de esta cocina típica holandesa es el ‘stamppot’, un puré de patatas con verdura que suele ir acompañado de salchicha. Las variaciones preferidas son el ‘stamppot boerenkool’, con repollo, o el ‘hutspot’, con zanahorias y cebolla. Otro clásico es el ‘draadjesvlees’, un tierno estofado de vaca con clavo y laurel, guisado a fuego lento durante varias horas.

    Un buen sitio para probar esta comida casera es el restaurante Moeders (‘madres’) de Ámsterdam. La decoración es una llamativa combinación de platos y cubiertos vintage, paredes cubiertas de fotos de mamás, y un ambiente un poco caótico pero muy acogedor. Si tienes poco dinero, entra en Hap Hmm. Este restaurante sirve platos holandeses tradicionales a unos precios muy asequibles, y una comida completa te puede salir por menos de 10 Euros. Prueba clásicos como las albóndigas de la abuela con patatas cocidas y ‘stoofpeertjes’ (peras asadas). En Loetje podrás saborear un gran filete a la manera tradicional (‘biefstuk’ en holandés, donde “a la manera tradicional” significa “con mucha mantequilla”). Se consideran los mejores filetes de la ciudad y van acompañados de salsa, pan y patatas fritas. Estos tres restaurantes son sitios sin pretensiones y eficientes a los que puedes acudir cuando te apetezca una sencilla comida holandesa tradicional.

    En Greetje’s elevan los platos típicos holandeses y los ingredientes locales a su máximo nivel de excelencia. Este restaurante de decoración clásica es el mejor lugar para degustar platos como el sándwich tostado de pan de azúcar con terrina de hígado de pato y sirope de manzana (‘appelstroop’), con salsa de manzana a la canela y helado de regaliz de postre. Visita el pequeño Gartine para un desayuno o almuerzo holandés, con especialidades como las ‘wentelteefjes’ (torrijas) o pan ácido con 'likkepot’ (paté de hígado).

    ¡Buen provecho!

    Moeders, Rozengracht 251, Ámsterdam
    Hap Hmm, Eerste Helmersstraat 33, Ámsterdam
    Loetje, Johannes Vermeerstraat 52, Ámsterdam
    Greetje, Peperstraat 23, Ámsterdam
    Gartine, Taksteeg 7, Ámsterdam

  • Marqt y los mercados
    Denise Kortlever, martes 5 de marzo de 2013

    Marqt es un nuevo tipo de mercado: una cadena de tiendas de alimentación natural como alternativa a los supermercados tradicionales. Sus tiendas de Ámsterdam, Haarlem y La Haya (pronto abrirá otra en Rotterdam) venden alimentos ecológicos frescos en un entorno atractivo y original. Sus fundadores Quirijn Bolle y Meike Beeren, que han trabajado para minoristas internacionales de la alimentación, se dieron cuenta de que no había mucha oferta de alimentos frescos naturales, y decidieron que ya era hora de cambiar. “Los clientes se muestran cada vez más interesados en la procedencia y el método de producción de lo que compran, y no suelen encontrar estos productos en los supermercados tradicionales. Marqt pone a los consumidores en contacto con los productores directos, que precisamente les proporcionan estos alimentos auténticos”.

    El concepto central en la filosofía de Marqt son los “alimentos auténticos”. Según Marqt, estos productos son naturales (sin aditivos ni dudosos números E, y preferiblemente ecológicos), producidos con el debido respeto al medio ambiente (una producción sostenible que no deja “mal sabor de boca”), realmente frescos (productos locales y de temporada), creativos (productores entusiastas y solícitos), y saben realmente bien (cada producto se aprueba conforme a su sabor, aroma y textura).

    Su concepto recuerda a la cadena de supermercados ecológicos estadounidense Whole Foods. Pero lo que distingue a Marqt es su dedicación a los productos locales. Marqt se abastece en lo posible de los proveedores de la zona, y pretende estimular la interacción entre el consumidor y el productor, con una rotulación que informa en qué granja se ha producido un queso, quién ha horneado sus barras de pan tradicional, o quién ha preparado el hummus de wasabi o el pisto con queso de cabra. La presentación es extremadamente atractiva y apetitosa, y es muy difícil entrar una tienda Marqt sin caer en la tentación de llevarse una gran bolsa de productos irresistibles.

    También puedes encontrar alimentos auténticos y naturales en los populares mercados de las ciudades. Merece la pena visitar el Pure Markt (en Ámsterdam, La Haya y Amstelveen). Los amantes de la buena comida encontrarán ahí todo lo que deseen, desde tortitas recién hechas y pizzas horneadas a la leña, hasta carne ecológica, cervezas locales o empanadas inglesas. Los sábados, el Noordermarkt y el mercado ecológico del Nieuwmarkt (ambos en Ámsterdam) ofrecen también un amplio surtido de alimentos frescos y deliciosos vendidos por los propios productores.

  • Comida = Diseño
    Denise Kortlever, miércoles 13 de febrero de 2013

    ¿Por qué el té viene en bolsitas? ¿Por qué se desperdicia tanta comida en los restaurantes? Katja Gruijters siempre empieza sus proyectos cuestionando lo obvio. Comer es una necesidad básica, pero también forma parte de nuestra cultura y está unido a rituales e interacción humana. Gruijters quiere contribuir positivamente a nuestra cultura gastronómica, así que diseña alimentos innovadores como caramelos de flores, platos comestibles y azulejos de chocolate. Actualmente su principal preocupación es la sostenibilidad de nuestros alimentos. La extraña legislación alimentaria europea (existen normas estrictas que determinan el tamaño y forma de frutas y verduras; por ejemplo, los plátanos tienen que ser perfectamente curvados) convenció a Gruijters de que éste es el momento de redefinir cómo percibimos la comida, y de apoyar productos reales y genuinos. Por tanto, trabaja en proyectos que proporcionan, literalmente, alimentos para la mente, como un restaurante sin desperdicios y cenas hechas totalmente de sobras.

    Marije Vogelzang no se considera una diseñadora gastronómica, porque los alimentos ya han sido diseñados por la Naturaleza. Prefiere llamarse “diseñadora alimenticia”, centrándose en la preparación, historia y cultura de los alimentos. Su filosofía consiste en 8 puntos de inspiración que forman la base de todos sus diseños: sentidos, naturaleza, cultura, sociedad, técnica, psicología, ciencia y acción. Vogelzang está interesada principalmente en los aspectos socio-psicológicos de la comida, es decir, cómo evoca unos recuerdos y emociones tan fuertes. Ha diseñado proyectos fascinantes: un banquete funerario totalmente blanco, una pared “lamible” de chocolate y una cata de “agua del grifo holandesa” para concienciar al público del valor del agua del grifo. También es la creadora del restaurante Proef en Ámsterdam y Rotterdam, donde sirven comida ecológica en grandes tablas de madera para compartir. ¡Vale la pena ir!

    Proef Ámsterdam, Gosschalklaan 12
    Proef Rotterdam, Mariniersweg 259

  • Mi pastelito
    Denise Kortlever, miércoles 13 de febrero de 2013

    Pregunta a cualquier holandés cuál es su pastel favorito, y lo más probable es que conteste: "el de manzana". Todos tienen su receta favorita transmitida de una generación a otra, cada una añadiendo su toque particular. Pero lo que todas tienen en común es el cálido aroma de la canela, y la nata montada que lo acompaña.

    Winkel 43 en Ámsterdam está considerado el mejor lugar donde disfrutar del pastel de manzana holandés. No es de extrañar que sirvan cientos de raciones al día. Cerca del animado Noordermarkt, Winkel 43 está siempre lleno de clientes, descansando después de pasar un día en el mercado. Su pastel de manzana tiene una masa jugosa de bordes crujientes, que combina perfectamente con los grandes trozos de manzana agridulce. Acompañado de generosas raciones de nata montada, este pastel es tan exquisito que constituye una comida por sí mismo.

    Según el periódico de Ámsterdam Het Parool, el pastel de manzana de la conocida panadería Kuyt es el mejor de la ciudad. La mayoría de los habitantes de Ámsterdam parecen estar de acuerdo, ya que la panadería necesita más de 500 kilos semanales de manzanas reineta para que todos sus clientes puedan saborear una ración de su famoso pastel. Su receta es algo distinta de la versión holandesa típica, y se parece más al Apfelschnitte alemán. La pasta es gruesa, con un relleno dulce de manzana y recubierto de delicioso azúcar glas y láminas de almendra.

    En La Haya, Arnhem y Rotterdam hay otra famosa versión de este clásico holandés en el café Dudok. Lo sirven frío, con una capa superior quebradiza, una pasta un tanto frágil y una generosa cantidad de trocitos de manzana tiernos y jugosos. ¡Y con nata montada, claro! Después de tomarte una ración, es difícil que sigas teniendo hambre.

    El chef Jonnie Boer (3 estrellas Michelin) del restaurante De Librije en Zwolle ha elevado el clásico pastel de manzana holandés a un nivel totalmente nuevo. La receta de su madre se ha transformado en un brillante e impresionante postre: una versión deconstruida del pastel de manzana presentada en una caja de madera. Con ingredientes como chocolate puro, anís estrellado y un palito de mascarpone y canela que te sorprenderán con cada bocado.