Estilo de vida holandés

  • Queso y más queso
    Denise Kortlever, lunes 27 de enero de 2014

    Betty Koster es la máxima autoridad en quesos de Holanda, y también la propietaria de l’Amuse, una tienda muy recomendable con locales en Santpoort y Ámsterdam. No hay mucha gente que sepa tanto y pueda hablar tan apasionadamente de quesos como Betty. En su opinión, lo que hace tan especial al queso holandés es que nuestro pequeño país tiene muchas zonas de producción diferentes, que son precisamente las que determinan el sabor. “En Holanda tenemos los quesos curados del área de Groene Hart, y queso dulce y cremoso de la provincia de Brabante, donde las vacas pastan en prados de hierba tierna y jugosa. También está el pré-salé, un queso de oveja de los pastos salinos de las islas de Texel y Terschelling; y los suaves e intensos productos lácteos de los pólders de la provincia de Holanda del Norte”. Te presentamos algunos quesos para que los pruebes cuando visites nuestro país:

    El “Remeker” es un queso producido por Irene y Jan Dirk van der Voort en su granja de Lunteren. Tienen cien vacas de raza Jersey que dan una leche increíblemente rica y cremosa, que ellos transforman en un excelente queso ecológico. La leche cruda se procesa y los quesos se maduran luego lentamente en su almacén para desarrollar plenamente su sabor. La maduración de la variedad Remeker, de sabor cremoso, dura seis meses. La variedad Oude Remeker se deja madurar durante 18 meses hasta obtener un queso curado y delicioso, que en 2008 obtuvo los premios Mejor Queso del mundo de Leche Jersey y Mejor Queso Holandés.

    “Lady’s Blue” es un queso azul de leche cruda de cabra. Se llama como la “jefa” del rebaño, una cabra con una lana de color similar al queso azul. Este queso lo producen Ayla Groenveld y Ger Entjes en Kruidenwei (‘prado de hierba’ en holandés), en Gelderland. El Lady’s Blue es a la vez cremoso y picante, y sorprendentemente fácil de digerir.

    Aunque suene francés, “Le Petit Doruvael” es realmente un queso holandés producido por la familia Vlooswijk en una granja de Montfoort. Este queso único con flora roja superficial (uno de los pocos que existen en Holanda) está hecho con leche pasteurizada y se reconoce por su color rojo anaranjado. Le Petit Doruvael es un queso blando y deliciosamente cremoso, con un bouquet pronunciado muy aromático.

  • Un paseo por la playa de Scheveningen
    Ulrike Grafberger, martes 16 de abril de 2013

    Yo soy del sur de Alemania, así que cuando hay tormenta lo que más me gusta es quedarme tumbada en el sofá leyendo un buen libro. Pero los holandeses prefieren irse a la playa a tomar el aire (“lekker uitwaaien”). Algo que no es para mí en absoluto, porque lo de “uitwaaien” (tomar el aire) lo que quiere decir en realidad es pasearse por la playa con un viento de fuerza 6, por lo menos, y arena volando por todas partes. Así que eso de “Uitwaaien” es nada más y nada menos que el viento soplándote con toda su fuerza en la cara.

    Exfoliación playera gratuita

    Un frío y tormentoso domingo con un viento de fuerza 9 me convencieron para ir a la playa de Scheveningen. Yo pensaba que a nadie más se le habría ocurrido salir a pasear entre el viento levantando las olas y la arena, pero estaba muy equivocada. Había una auténtica muchedumbre de gente en la playa, deseosos de sentir el viento en la cara. ¿Qué supone tener un viento de fuerza 9? Pues que estar parado es difícil, y caminar contra un viento de 75 km por hora, bastante incómodo. ¡Eso sí, por el mismo precio consigues también una exfoliación facial gratis y unas mejillas y una nariz bien coloraditas!

    Así que empezamos a pasear como valientes contra el viento. Con arena en los ojos, entre los dientes, en el pelo y en las orejas. Y espuma volando por todas partes. ¡Aunque tengo que admitir que “el aire” lo tomé, vaya que sí!

    Un chocolate calentito

    Pero lo más agradable de semejante paseo playero es entrar luego en calor. Lo mejor, claro, es cuando los chiringuitos de la playa están abiertos, entre marzo y octubre. Y cuando la tormenta ruge fuera, la taza de Chocomel (el chocolatito de los holandeses) sabe especialmente bien. Para cualquiera que prefiera retirarse a zonas más tranquilas, le recomiendo los siguientes restaurantes del puerto de Scheveningen: En Simonis (Visafslagweg 20) tienen pescado fresco del día, aunque no es un restaurante muy apropiado para una cena romántica para dos, sino una enorme lonja donde te llaman por los altavoces para que vayas a recoger tu plato. A pesar de todo, no hay como Scheveningen para comer pescado realmente fresco, y relativamente barato, además.

    Cerveza recién hecha y buen vino

    Si prefieres disfrutar de un elegante menú de varias estrellas (con el pescado más rico y fresco, naturalmente) en Mero’s (Vissershavensweg 61e, en el primer puerto) estás en buenas manos. Si en Simonis el servicio es más “casero”, aquí te atienden camareros experimentados y encantadores. Sirven vinos que complementan el pescado a la perfección, aunque también hay platos deliciosos para los vegetarianos y los aficionados a la carne. ¿Te conformas con una cerveza y unas “bitterballen”, las croquetitas holandesas? Pues tengo una sorpresa para ti: el puerto de Scheveningen fabrica su propia cerveza. Producen nada menos que 14 tipos de cerveza distintos a lo largo del año, con el agua más pura filtrada por las dunas, aunque no siempre están todas disponibles. Las clásicas son “Frisse Wind” y “Schevenings Triple”. El paraíso de los aficionados a la cerveza es Brouwcafé (Doctor Lelykade 28), en el segundo puerto de Scheveningen, con una fantástica panorámica de los barcos.

    Así que la próxima vez que haya tormenta, vete primero a tomar el aire (“uitwaaien”) en la playa y luego acércate al puerto a comer pescado. ¡Y disfruta del día a tope!

  • ¿Cómo viven los holandeses?
    Ulrike Grafberger, jueves 11 de abril de 2013

    Para ser honestos: mirar en el salón de otros y ver cómo viven es muy interesante. Y en Holanda ni siquiera tienes que molestarte en cotillear por la mirilla para hacerlo. No, las cortinas suelen estar totalmente abiertas, así que sólo hay que echar un vistazo de refilón al pasar.

    No soy la única que mira por las ventanas de otra gente. Yo también soy un libro abierto para mis vecinos de enfrente. Gracias a nuestra enorme ventana, lo saben todo sobre mí. Saben que siempre limpio los domingos, que estoy demasiado tiempo al ordenador por las tardes, y cuándo viene mi suegra a verme.

    Ni ventanas ni persianas. Se supone que esta costumbre holandesa viene de los tiempos del calvinismo. Los ciudadanos honestos no tienen nada que ocultar, y con las cortinas abiertas todo el mundo está seguro de que los demás también son honestos.

    Ventanas grandes, y sin cortinas

    ¿Pero por qué las ventanas en Holanda son tan grandes que puedes enterarte de todos los detalles de la vida de los demás? Nos lo explica la arquitecta Simone Gorosics: “Por un lado, muchas de esas ventanas son lo que se conoce como verhuisramen, es decir, ventanas que se pueden quitar. Si tienes que mudarte puedes quitar las ventanas totalmente y sacar por ahí los muebles. Ésa es la razón por la que también suele haber un gancho para un montacargas en el tejado del edificio. Las escaleras de las casas holandesas suelen ser estrechas y empinadas, así que muchos muebles no pueden subirse por ellas”.

    “Otra razón es la estructura y el coste. El cristal de las ventanas es mucho más barato que el ladrillo, sobre todo con el cristal sencillo que se utilizaba antes. Hoy en día es distinto. Las ventanas son cada vez más caras, con el aislamiento y el doble cristal, así que ya casi no se ven ventanas tan grandes en los edificios nuevos”.

    El cielo es el límite...

    Así que hemos tenido mucha suerte con nuestra casa de 1912: las ventanas son grandes, igual que el salón. Pero el resto de una casa holandesa suele ser enano. Los cuartos de baño son tan pequeños que cuando te sientas en el servicio das con las rodillas en la puerta. Y las cocinas son tan minúsculas que mejor te olvidas de cocinar a lo grande y optas por platos congelados. No suele haber ático ni sótano, y hay que poner la lavadora, el tendal y las cajas de agua mineral repartidos por las habitaciones. Tampoco hay suficiente espacio para las escaleras, que son tan estrechas que sólo te permiten posar medio pie, y tan empinadas que casi son verticales.

    Pero este tipo de construcción te obliga a ser creativo. Construyes hacia arriba. Las camas literas son muy populares, y la secadora no se pone al lado de la lavadora, sino encima. Mi artefacto favorito es una polea en la zona de la entrada para levantar la bici hasta el techo y que deje paso para pasar por debajo. Y si ya no tienes más sitio, siempre puedes construir otro piso. Encima del tejado plano.

    ... o el agua

    Otra opción para solucionar la constante falta de espacio en Holanda (que es el país más densamente poblado de Europa) es vivir en el agua, en una casa-barco. Hay 2.500 casas-barco sólo en Ámsterdam, pero también se encuentran en Leiden, La Haya, Rotterdam y otras ciudades holandesas. En total hay unos 10.000 atraques legales para casas-barco en Holanda, y están extremadamente solicitados. Vivir en el agua, a pesar de la humedad y los animalillos grises del vecindario, es una sensación muy especial, casi como estar de vacaciones todo el año. ¿Y a quién no le gusta eso?

  • La Pascua en Holanda
    Ulrike Grafberger, jueves 21 de marzo de 2013

    He preguntado por ahí: Marielle va a invitar a familiares y amigos a almorzar; Susan primero irá a la iglesia, y luego al mercado de Pascua con toda la familia; Jaap va a oír el concierto de la Pasión según San Mateo; y Janneke tiene pensado pasar el día en el centro comercial viendo muebles. Un momento... ¿Qué está pensando hacer qué?

    La Pascua entre sofás y sillones

    Pasarse el lunes de Pascua en una tienda de muebles es realmente una tradición en Holanda. O más bien en lo que en holandés se conoce como “Meubelboulevard”, un centro comercial de mobiliario y decoración. Hay uno en Groninga, por ejemplo, con 32 tiendas de muebles donde encontrar cualquier cosa que necesites para tu casa o apartamento: camas, cocinas, un centro de jardinería, decoración… Y en su web nos informan que el lunes de Pascua tendrán un "Woonshow" (Exposición del Hogar) desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde. En el centro comercial Alexandrium de Rotterdam puede haber unos 15.000 visitantes un lunes de Pascua cualquiera. ¿Por qué? ¿Se rompen de repente las mesitas de noche en primavera? ¿Los muelles de los colchones se destensan, el sofá se llena de manchas?

    Esta manía por comprar muebles en Pascua es un tema recurrente en Holanda desde los años 80. Normalmente la gente no tiene gran cosa que hacer el lunes de Pascua (todas las actividades tradicionales se acaban el domingo), así que se van a ver muebles. Es el día en que Ikea y compañía atraen a sus clientes con ofertas irresistibles. Y eso también tiene efectos no tan agradables, con atascos, aglomeraciones, colas… Así que tal vez lo mejor sea quedarse en casa y “cascar huevos”.

    Eitje tik (cascar huevos)

    Es una costumbre muy holandesa: dos personas sujetan cada una un huevo duro y los hacen chocar entre sí; pierde aquél cuyo huevo se rompe primero. Es una tradición de Pascua tan extendida que incluso circulan por Internet consejos para ganar. Aquí va uno: “Mueve rápidamente el huevo hacia tu oponente, y detente en el último momento para que el otro lo golpee con toda su fuerza; lo más probable es que su huevo se rompa".

    Según las estadísticas de Pascua proporcionadas por el periódico holandés Boulevard Telegraaf, el 92% de los huevos de pascua holandeses “cascan”, y un 40% de los holandeses se dedican a la búsqueda de huevos de pascua. Aunque no parecen tomárselo muy en serio, porque casi un tercio no encuentran todos los huevos escondidos. ¡Si en verano te encuentras con un cierto olor a podrido en tu casa o en tu jardín, igual es un huevo olvidado del domingo de Pascua!

    Récords de Pascua

    Otra tradición familiar en Holanda, sobre todo en el este y norte del país, son las fogatas de la noche de Pascua. El récord lo tiene el pueblo de Espelo en la provincia de Overijssel, con unos 370 habitantes y la mayor fogata de Pascua del mundo en 2012. Según el Libro Guinness de los Récords, alcanzó los 45,98 metros de altura.

    Y hay otra tradición totalmente distinta, pero que también rompe récords: la de las Pasiones. En ningún otro lugar del mundo es tan famosa la Pasión según San Mateo como en Holanda. Miles de holandeses acuden a las iglesias en Pascua para seguir en la música la pasión y muerte de Jesús. A los jóvenes esta tradición no les gusta tanto. Prefieren ir al megaconcierto "Paaspop" (Pop de Pascua) que se celebra en Brabante del Norte. No dura tres horas, como la Pasión según San Mateo, sino tres días completos. Y también aquí hay un nuevo récord: el año pasado este evento pascual atrajo a unos 51.000 seguidores.

  • 5 pistas para visitar Volendam en grupo
    Heather Tucker, martes 5 de marzo de 2013
    Hacía un frío tremendo cuando llegamos a Volendam. La temperatura era realmente baja, pero lo peor era el viento que venía del lago IJssel.

    Pero no íbamos a dejar que eso nos afectara. Habíamos ido allí por los trajes típicos, el queso, el pescado y las escenas tradicionalmente holandesas. En este antiguo pueblecito pesquero lo mejor es ir de turista. ¡Y en grupo es aún más divertido!

    Con una población de unos 22.000 habitantes, perderse en Volendam es bastante difícil. Pero para que aproveches mejor el tiempo, aquí tienes cinco actividades para realizar solo o en grupo que puedes añadir a tus planes:

    1.  Hazte una foto con el traje típico

    Seguro que los has visto alguna vez: faldas voluminosas, gorros curiosos y montones de accesorios. Manos hábiles acostumbradas a este trabajo apilarán prenda tras prenda sobre tu propia ropa. Después tú y tus amigos posaréis en una perfecta escena de otros tiempos. Tendréis que pagar más por persona, pero ésta es la foto imprescindible que tienes que llevarte a casa. Encontrarás a estos fotógrafos a lo largo del dique.

    2.  Come

    Saborea platos servidos directamente de un antiguo armario por camareras vestidas con el traje tradicional en el restaurante De Koe (la vaca); o apoltrónate en las grandes mesas del Grand Café Charleston, el equivalente al bar de Cheers en Volendam. Pero come. Comer en Volendam es casi obligatorio. Y teniendo en cuenta que es un pueblo pesquero, un buen plato de marisco siempre será una opción acertada.

    3.  Vete en ferry hasta Marken

    Puede parecer raro que un post sobre Volendam sugiera que vayas a otro sitio, pero esta antigua isla (ahora está unida a tierra firme por una calzada) del Zuiderzee es el lugar perfecto para sacar fotos de las características casas de madera, explorar el Museo de Marken e investigar sobre el arte de la fabricación de zuecos. Separada de tierra firme durante una tormenta en el siglo 13, Marken te permite retroceder en el tiempo incluso más que Volendam. El viaje a bordo del Marken Express te llevará unos 30 minutos.

    4.  Visita el museo

    El Museo de Volendam, en Zeestraat 41, es el lugar perfecto para ahondar en la historia que ha hecho de Volendam el lugar tan interesante que es hoy. Incluso si tu grupo no es de los que visitan museos, seguro que hay algo entre los antiguos interiores, los trajes tradicionales y los artefactos históricos que os interesa.

    5.  Compra queso

    Hay sitios donde comprar auténtico queso holandés tanto dentro como fuera de la ciudad. La Fábrica de Queso Volendam en Haven 25, que abrió a finales de 2012, tiene demostraciones, un museo y muchas oportunidades de degustar sus productos.

    **No olvides que no todas las atracciones de Volendam están abiertas durante el invierno, así que es mejor que compruebes antes los Sitios web correspondientes. Eso incluye el Marken Express y los museos.

  • La tradición patinadora de Holanda
    Ulrike Grafberger, martes 5 de marzo de 2013

    Es extraño: en un país conocido por su clima oceánico y los inviernos suaves asociados al mismo, el patinaje sobre hielo es uno de los deportes más populares. Aunque los holandeses se conforman si hace falta con pistas de hielo artificial, lo que más les gusta es patinar en hielo natural: en acequias, lagos y estanques, y ríos y canales congelados.

    ¿Y de dónde viene este amor por el hielo y las cuchillas? Me pongo a investigar, y descubro que existe incluso un schaatshistoricus en Holanda, un historiador cuya especialidad es la Historia del Patinaje sobre hielo. Su nombre es Marnix Koolhaas, quien tiene la amabilidad de informarme al respecto.

    Patinaje sobre hielo como pasatiempo popular

    Según Marnix Koolhaas, una de las razones del entusiasmo de los holandeses por el patinaje sobre hielo hay que buscarla en la Reforma. “Cuando el Calvinismo empezó a extenderse en Holanda en el siglo 16 se abolieron muchas festividades católicas, incluido el Carnaval. El patinaje vino a suplir la desaparición de estas celebraciones. La gente se sentía libre e independiente sobre el hielo, y por un tiempo escapaban a las estrictas normas y leyes que regían sus vidas. Las festividades empezaron entonces a celebrarse sobre el hielo”.

    Marnix me contó algo más: “En Holanda existía lo que se conocía como verzuiling, la “compartimentación” de la sociedad: categorizar a los ciudadanos en compartimentos separados. Tanto la vida social como la privada se desarrollaban en el compartimento propio de cada persona (protestante, católico, social-demócrata o liberal). Ésta es la razón de que, aún hoy, exista un club de fútbol católico en Ámsterdam. Lo único que no se compartimentó nunca fue el patinaje. Sobre el hielo todos eran iguales, independientemente de la comunidad religiosa o el partido político al que pertenecieran. Así que tampoco existe ningún club de patinaje católico, por ejemplo”. Mientras patinas en el hielo te diviertes y te sientes libre... Tiene sentido. Pero hay otra razón por la que los holandeses llevan el patinaje en la sangre. Además de hacer piruetas, con los patines también puedes recorrer largas distancias.

    A ver a los abuelos con el palo de la fregona

    ¿Por qué el patinaje sobre hielo juega un papel tan importante en Holanda? Mi suegra es frisia, no de Frisia Oriental, sino frisia holandesa. Y algo sabe de esto, la verdad, porque la famosa Carrera de las Once Ciudades, una carrera de patinaje sobre hielo que atraviesa once ciudades frisias, pasaba más o menos por delante de su puerta. Una vez me contó la siguiente historia de su niñez: “En cuanto aprendíamos a andar, nos ponían en el hielo. En aquellos tiempos todavía teníamos los antiguos patines de madera con una cuchilla de hierro. Era muy importante que aprendiéramos a movernos sobre el hielo. En casa sólo había una bicicleta, y cuando queríamos visitar a la familia a veces teníamos que recorrer distancias de hasta 5 kilómetros. Es un viaje muy largo, especialmente para un niño. Cuando yo tenía 6 años, en invierno solíamos ir a ver a mis abuelos patinando por un canal helado. Mis padres le quitaban el mocho a la fregona de manera que sólo quedara el palo, y emprendíamos el viaje. Mis padres iban delante llevando un extremo del palo, y yo me sujetaba al otro extremo. Cuando ya no podía patinar más, simplemente dejaba que me llevaran tirando de mí”.

    “Cuando hiela, los holandeses y los frisios se deshielan”

    Marnix confirma la historia de mi suegra:
    “El invierno, con la congelación de las vías fluviales del país, proporcionaba una auténtica sensación de libertad a todos aquellos que no disponían de un caballo o un barco velero para desplazarse”.
    La vida social y los encuentros con la familia florecían realmente en Holanda cuando la Naturaleza comenzaba su hibernación.

    ¿Y hoy en día? Cuando ves a los holandeses patinando, se les nota en la cara: diversión y libertad en estado puro. Incluso los niños más pequeños salen a patinar. Y quién sabe: tal vez cuando vuelva el invierno podremos ir a ver a la abuela deslizándonos por el hielo.

  • Campos de flores
    Ulrike Grafberger, martes 5 de marzo de 2013

    El parque de Keukenhof es toda una institución en Holanda. ¡Casi 800.000 visitantes al año no pueden estar equivocados! Pero estos 800.000 visitantes se distribuyen en apenas 8 semanas, lo que supone unos 100.000 a la semana. Un número bastante considerable de turistas en un mismo sitio: holandeses, alemanes, italianos, japoneses, americanos... Una fantástica mezcla de nacionalidades baja de los autobuses a su llegada al Keukenhof desde mediados de marzo hasta mediados de mayo, y hace montones de fotos entre los tulipanes y los narcisos. No es de extrañar que el Keukenhof sea uno de los destinos fotográficos más populares de Holanda.

    No me entendáis mal: el Keukenhof es todo eso y mucho más. Al fin y al cabo, probablemente no exista en el mundo otro lugar más lleno de tulipanes, jacintos y narcisos. Todos los años se plantan siete millones de bulbos en los arriates del parque para conseguir este espectáculo. Aunque una cosa es segura: no vas a estar solo, y, lo que es más, a 15 euros la entrada, no es precisamente gratis. Pero hay otras formas de disfrutar de las flores...

    Tulipanes hasta donde alcanza la vista

    En los alrededores del Keukenhof y en el área de Lisse hay innumerables campos llenos de tulipanes, narcisos y jacintos. Fuimos en busca de los lugares más bonitos. Gracias a Herman van Amsterdam y a su Sitio web “Bollenveldenradar” (“Radar de Campos de flores”), nos enteramos exactamente de cuándo y dónde teníamos que ir para encontrar las flores en su mejor momento.
    Y estos son los consejos de Herman, el embajador de la región de los tulipanes, que visita todos los días los campos de bulbos. Aquí encontrarás los campos de flores más bonitos:

    En Lisse:
    Zwartelaan, Essenlaan, Loosterweg-Zuid y Herenweg (la zona entre Engelbewaarderskerk y Ruine van Dever)

    En Hillegom:
    Veenenburgerlaan, Zuider Leidsevaart y Derde Loosterweg

    En Noordwijkerhout:
    Herenweg y Westeinde

    En De Zilk:
    Zilkerbinnenweg

    Introduce la ciudad y la calle en tu GPS, y... disfruta de un mar de flores.

    ¿Cuándo es la época de floración?

    Una cosa más: los campos no florecen en la misma época todos los años.
    La floración suele comenzar a mediados de marzo, aunque eso depende de la temperatura. Las fotos siguientes se tomaron a principios de abril. Lo que más me impresionó, además de la enorme cantidad de flores, fue su increíble fragancia. Pasea por un campo lleno de jacintos y ya verás: ¡no hay perfume en el mundo que pueda compararse!

    Y luego, a comer a Lisse

    Nos hemos ahorrado el dinero que tendríamos que haber gastado en el Keukenhof, así que ahora podemos invertirlo en una buena cena. Herman van Amsterdam, oriundo de la región, nos aconseja el restaurante De Vier Seizoenen (“Las Cuatro Estaciones”) en Lisse. Un vistazo al menú nos confirma que sirven platos de temporada, como el Menú del Mes de 3 platos. También hay platos vegetarianos y sin gluten. Y si prefieres comida china o italiana, también la encontrarás en Lisse.

  • Una comida romántica para una cita romántica
    Heather Tucker, jueves 14 de febrero de 2013

    El amor está en el aire, incluso aquí, en Holanda. El Día de San Valentín está al caer, y ya empiezan a seleccionarse las flores y envolverse los pequeños regalos de esta fiesta.

    Delfts Blue kisses

    En general, San Valentín no se celebra en Holanda con tanta afición como en otros países, pero las cenas románticas fuera de casa son cada vez más populares.

    Con tantos restaurantes a tu disposición, especialmente en las grandes ciudades, puede que te sea difícil elegir dónde ir. Aquí tienes unas cuantas sugerencias que te pueden interesar.

    Utrecht

    De Zakkendrager

    “Una joya”, “escondido” y “con ambiente” son las palabras más usadas para referirse a este restaurante. Instalado en un local lleno de historia, la parte delantera era conocida como la Casa del Gremio de los porteadores de sacas (Gildehuis der Zakkendragers), una pieza muy importante del gremio de los transportistas, de la que recibe su nombre el restaurante. En la parte de atrás hay un jardín amurallado de estilo inglés. Su menú es amplio, con una generosa selección de platos vegetarianos.

    • Dirección: Zakkendragerssteeg 26, 3511 AA, Utrecht
    • Horario: Abierto todos los días de 12:00 a 23:00 h.
    • Teléfono: +31 (0) 30 23 17 578

    Haarlem

    Fris Restaurant

    Con una gran oferta de productos ecológicos y locales, puedes estar seguro de que los platos de su variado menú son deliciosos. La comida del Fris está inspirada en la “cocina francesa internacional, enriquecida con interpretaciones gastronómicas de platos holandeses”. Los precios son un poco más altos de lo que algunas personas están dispuestas a pagar por una cena, pero también tienen ofertas especiales para San Valentín.

    • Dirección: Twijnderslaan 7, 2012 BG, Haarlem
    • Horario: Abierto de martes a sábado desde las 18:00 h.
    • Teléfono: +31 (0) 23 53 10 717
    Herengracht Amsterdam by night

    Ámsterdam

    De Belhamel

    Las vistas al canal Herengracht y su interior Art Nuveau son los auténticos protagonistas en el De Belhamel. Con platos de inspiración francesa e italiana, tú y tu acompañante os sentiréis trasladados a los románticos inicios del siglo 20, al estilo de París.

    • Dirección: Brouwersgracht 60, 1013 GX, Ámsterdam
    • Horario: Abierto diariamente para el almuerzo de 12:00 a 16:00 h. Cenas: de domingo a jueves de 18:00 a 10:00h, y de viernes a sábado de 18:00 a 22:30 h.
    • Teléfono: +31 (0) 20 62 21 095

     Heather Tucker es una bloguera y cronista de viajes estadounidense, www.cloggiecentral.com