Te presentamos: los molinos

 
Los molinos de viento se inventaron en la Antigüedad, pero fueron los holandeses los que realmente hicieron buenas migas con estos gigantes de madera. En un país llano donde siempre sopla el viento, los molinos brotaron del suelo como setas. Se usaban para moler, serrar, bombear y prensar. La producción de tablones de madera, pintura, aceite y papel, así como el pan y la mostaza, entre otras cosas, dependían de los molinos y el viento. Además, los molinos se empleaban para bombear y extraer el agua de los lagos y mantener seca la tierra recuperada.