Naturaleza, ingeniería y arte se dan la mano en el bosque acuático de Waterloopbos

25 de septiembre de 2018

Holanda es conocida mundialmente por su relación con el agua. Una tercera parte del país se encuentra bajo el nivel del mar, algo que los holandeses han sabido utilizar a su favor, aprovechando y controlando la fuerza del agua a base de construir molinos, estaciones de bombeo, pólderes y diques.

En el bosque acuático de Waterloopbos, ubicado en la provincia de Flevoland, se puede pasear entre 30 grandes obras de la ingeniería hidráulica realizadas a escala, que han hecho famoso el trabajo de los ingenieros holandeses por todo el mundo, desde Rotterdam a Dinamarca, pasando por Libia. Aquí se llevaron a cabo experimentos con grandes modelos de prueba y, gracias al nivel bajo de la tierra, se podía dejar entrar y salir el agua sin necesidad de bombear. En estanques de hormigón de cientos de metros de largo se investigaba el movimiento de las olas y se construían reproducciones de esclusas, puertos y tramos de ríos. De esta manera no solo se adquirían conocimientos para la construcción de grandes proyectos nacionales como el Plan Delta, sino también para grandes proyectos internacionales, como el puerto de Bangkok o un puerto petrolero libio. En total se llevaron a cabo en el Waterloopbos en Flevoland más de 200 pruebas en 32 lugares diferentes. Actualmente el Waterloopbos ha perdido su función original y en 2016 fue declarado monumento nacional.

A partir del próximo 27 de septiembre, el principal atractivo del Waterloopbos será la obra de arte Deltawerk 1:1, un coloso de hormigón de 200 metros de longitud que se convertirá en uno de los proyectos artísticos más grandes de Holanda. La monumental obra es el proyecto hidráulico más grande realizado hasta la fecha, y nace para probar el efecto de las corrientes de agua en las presas, las dunas y los rompeolas.

Sobre el fondo del Mar del Sur

El Waterloopbos es el primer bosque nacido sobre el fondo de lo que fue el Zuiderzee (Mar del Sur). Fue en 1942 cuando el último barco navegó por sus aguas antes de que la zona fuera drenada y se convirtiera en un pólder. Poco después se inició la plantación de los árboles que, gracias a las tierras fértiles y la abundante agua, crecieron rápidamente creando el actual bosque. Ahora, este precioso paraje natural es el telón de fondo para los increíbles modelos de investigación hidráulica que alberga.

A partir de 2019, una nueva aplicación móvil ofrecerá a los visitantes la posibilidad de crear un recorrido temático personalizado por el sorprendente Waterloopbos. Y en 2020, se inaugurará un nuevo y moderno centro de visitantes con una destacada sección multimedia y la ampliación de la zona de restauración.

Más información: www.toerismeflevoland.nl