Delicias holandesas de primavera: el “nuevo arenque” y el “queso de hierba”

5 de marzo de 2018

Mayo es el mes esperado para saborear algunas delicias de temporada que llegan con el buen tiempo. El arenque y el queso, dos productos típicamente holandeses, no saben igual en estos meses, veamos por qué.

En este mes es cuando llega a aguas neerlandesas el “Hollandse Nieuwe”, es decir, el nuevo arenque holandés que está bien alimentado de plancton y con la grasa suficiente para darle ese sabor tan apreciado. Se pesca entre los meses de mayo a junio, y los arenques se limpian y se salan a bordo de los barcos a la manera tradicional. El mejor sitio para degustarlos es en cualquiera de los puestos callejeros que se encuentran en las localidades costeras, y especialmente en Scheveningen, la playa de La Haya, donde además se celebra en junio la llegada del nuevo arenque con una de las fiestas populares más famosas del país, el ‘Vlaggestjesdag’ (Día de las banderas). El arenque sirve de excusa en esta ocasión para celebrar el folclore y las tradiciones holandesas, algo que no sucede muy a menudo en el país, y que sin duda hace de este día una fiesta singular.

A finales de mayo también es posible degustar otro producto muy apreciado por los holandeses que no está disponible durante el resto del año. Se trata del ‘queso de hierba’ (‘graskaas’ en holandés), hecho con la primera leche que dan las vacas tras el invierno. Salir del establo y pastar la hierba fresca en libertad es todo un festín tras meses alimentándose de pienso. El resultado es un queso joven, de sabor muy suave y cremoso, que está disponible desde finales de mayo hasta finales de junio, el periodo durante el cual la leche que dan estas vacas es más cremosa que nunca. En la localidad de Woerden, en el corazón de lo que se conoce como ‘Valle del Queso’, se celebra la llegada de este manjar con el ‘Graskaasdag’ (Día del queso de hierba). Allí se subastan los primeros quesos de hierba de la temporada y también un gran queso gigante de 125 kg cuyos fondos son donados para fines benéficos, y todo aderezado con una gran fiesta.